Padecer esta patología no solo afecta a una persona, sino a toda una familia. Aunque no se conoce una cura al día de hoy, si hay tratamientos que contribuyen a mitigar los daños de la enfermedad.
Según datos reportados en el Registro Individual de Prestación de Servicios en Salud (RIPS) en Colombia, entre los años 2016 y 2020 fueron atendidos 148.224 personas con la enfermedad de Parkinson, de los cuales los hombres representaron el 55,8% y las mujeres el 44,2%.
En Colombia hay diferentes alternativas de medicamentos para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, que se encuentran incluidos dentro del Plan de Beneficios de Salud (PBS). Sin embargo no todos los medicamentos controlan los síntomas no motores, de hecho su objetivo principal es el control de los síntomas motores.
“Hay compuestos como la Safinamida que ayudan a que el paciente tenga una mejor calidad de vida, debido a que su doble mecanismo de acción tiene un impacto positivo tanto en los síntomas motores como los no motores. Así mismo, permite alargar el efecto dopaminérgico de la levodopa optimizando su repuesta y logrando un adecuado control por más horas al día por su efecto inhibidor de la enzima Monoamino-oxidasa (IMAO) y por su efecto anti NMDA, el receptor del principal neurotransmisor excitatorio del cerebro humano.
También permite un mejor control de las discinesias. Es importante aclarar que la indicación aprobada de la safinamida es para manejo de fluctuaciones motoras en etapas medias y avanzadas de la enfermedad.” Expresó la Dra. Claudia Moreno, médica neuróloga, especialista en la enfermedad de Parkinson y movimientos anormales de la Fundación Cardio Infantil.
Recomendaciones
Entre las actividades que contribuyen a mitigar los efectos del Parkinson está la musicoterapia, ya que de acuerdo con un estudio realizado por la doctora Natalia García Casares, neuróloga y profesora de la facultad de Medicina de la Universidad de Málaga, la musicoterapia activa la corteza motora y mejora el movimiento debido a las conexiones cerebrales que existen entre el sistema auditivo y el sistema motor.
Hacer ejercicio físico de manera regular: Puede ayudar de muchas maneras, tanto físicamente como emocionalmente. Mantenerse activo, permite desarrollar la fuerza, mejorar el equilibrio, la flexibilidad y la postura. El baile, boxeo, tai-chi, yoga y pilates, son algunos de los entrenamientos más comunes en pacientes con la enfermedad de Parkinson, ya que combinan el ejercicio aeróbico, fuerza, flexibilidad y trabajan la memoria.
Alimentación consciente: Alimentarse adecuadamente implica comer regularmente y consumir una gran variedad de alimentos de todos los grupos alimenticios (granos, vegetales, frutas, productos lácteos, carnes y fríjoles).
Apoyarse en los programas de soporte al paciente: Estos programas brindan una gran variedad de herramientas a las personas que padecen la enfermedad. Su finalidad es darles información completa sobre la enfermedad y acompañarlos en el manejo de la misma, incluyendo la importancia del uso adecuado de los medicamentos, y estilos de vida saludables, para que los pacientes puedan continuar con su vida cotidiana y tener una buena calidad de vida.



