Aunque la capital risaraldense tiene déficit de espacio público efectivo y de árboles por persona, también es cierto que tiene ‘tesoros’ naturales, entre ellos un bosque urbano que alberga una riqueza de fauna y flora.
Este bosque urbano ubicado en el sector de Álamos y que hace parte del campus de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), no solo goza de una protección especial, también se viene expandiendo.
Y es que recientemente 6.5 hectáreas se adicionaron a las más de 28 que ya tenía este ‘tesoro’ natural. No es solo buena noticia para los seres humanos, más importante aún es que esta suma de terreno beneficiará a la flora y fauna que tiene este lugar como su ‘hogar’.
Sobre el crecimiento del bosque urbano, el rector de la UTP, Luis Fernando Gaviria, señaló en entrevista con el Diario del Otún que “la universidad ha proyectado este corredor como un nodo articulador de los corredores ambientales urbanos de Pereira. Hoy entendemos el corredor ambiental como un espacio donde la conectividad beneficia a las especies, pero también al ser humano, permitiéndole sensibilizarse, aprender y fortalecer su salud a través del contacto con la naturaleza”.
Además agregó que este es uno de los logros dentro del propósito de contar con más zonas verdes naturales en la ciudad, recordando que actualmente se están haciendo adecuaciones en el parque El Vergel, a lo que suma el proyecto de corredores verdes que adelantan varios actores.
Por su parte, Juan Mauricio Castaño Rojas, decano de la Facultad de Ciencias Ambientales, también resaltó la importancia de este corredor y la articulación de la facultad, para el desarrollo de todo el proceso de este gran proyecto “UTP Circuito Ambiental”.
Riqueza
Este bosque urbano no solo es visitado por miles de personas, teniendo en cuenta que mucho de este espacio hace parte del Jardín Botánico de la UTP.
Sobre la riqueza de este ‘tesoro’, el director del Jardín Botánico, Jorge Hugo García, aseguró que en estas hectáreas hay 750 especies de flora, de las cuales cerca de una tercera parte son especies que están amenazadas, además es el hogar 20 especies de mamíferos como el perezoso de dos dedos, el mono aullador rojo, el zorro plateado y el perro de monte.
Teniendo en cuenta la cantidad de seres vivos que habitan en este bosque urbano, el Director aseguró que conectar los corredores biológicos de la ciudad, para que la fauna pueda desplazarse con seguridad por estos, y así tener cada vez más animales y evitar que siga el riesgo de extinción de algunas especies.
Hay que mencionar que la ciudad cuenta con varios corredores biológicos, entre ellos los de los ríos Otún y Consota, también en quebradas como La Dulcera, pero estos no tiene conexión.
Destacado
Estos corredores también tienen una enorme riqueza ancestral al conectarse con el Salado de Consotá, lugar donde los indígenas siglos atrás tomaban la sal.
Pie de foto: Pereira tiene mucha riqueza natural, pero se deben aumentar las acciones para conectar los corredores biológicos, y por supuesto velar por su protección y conservación.



