Después de años de lucha y gestiones, Yoko, el chimpancé de 38 años conocido por su historia única de humanización extrema, finalmente ha emprendido el viaje hacia una nueva oportunidad de vida en el Santuario de Sorocaba, Brasil. Este lunes 24 de marzo, en la madrugada, Yoko arribará a este reconocido refugio, considerado uno de los mejores lugares para garantizar su bienestar y reintegración social.
Yoko, quien durante años vivió en condiciones inadecuadas que lo llevaron a adoptar comportamientos humanos como montar en bicicleta, ver televisión e incluso fumar, fue rescatado y trasladado al Bioparque Ukumarí en Pereira. Allí recibió atención especializada para mejorar su salud y calidad de vida mientras se gestionaba su traslado a un entorno más natural y socialmente enriquecido.
El proceso de traslado, que duró más de dos años en planificación y coordinación, involucró a múltiples entidades, incluyendo la Fuerza Aérea Colombiana, la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER), el Bioparque Ukumarí y el Ministerio de Ambiente. La operación inició desde el Aeropuerto Internacional Matecaña, donde Yoko fue cuidadosamente acomodado en un guacal especial y acompañado por su veterinario de confianza, quien ha supervisado su estado de salud a lo largo de los años.
En una rueda de prensa celebrada en el Bioparque Ukumarí, el director de la CARDER, Julio César Gómez Salazar, destacó la importancia de este traslado. “Aunque la integración de Yoko a un grupo de chimpancés será un reto por su experiencia de humanización, se ha diseñado un proceso gradual y supervisado de socialización para asegurar su adaptación exitosa”, afirmó Gómez. Además, resaltó que el Santuario de Sorocaba es un espacio dedicado a la rehabilitación de grandes simios, garantizando que Yoko tenga el ambiente propicio para su recuperación física y emocional.
Raúl Murillo, gerente del Bioparque Ukumarí, expresó su optimismo sobre el futuro de Yoko. “Ahora tendrá la oportunidad de experimentar la libertad y las relaciones sociales que le fueron negadas durante su pasado. Se unirá a otros 45 chimpancés rescatados de situaciones igualmente difíciles, y esperamos que pueda encontrar una compañera en el futuro”, comentó Murillo.
La senadora Andrea Padilla, presente en el evento, también enfatizó la relevancia de este logro para la protección de los animales y la importancia de seguir luchando contra la humanización y maltrato de la fauna silvestre.
Yoko, que representa el último gran simio en cautiverio de Colombia, inicia ahora una nueva etapa que promete devolverle la vida que siempre mereció. Su historia es un recordatorio poderoso sobre la necesidad de proteger a los animales y garantizarles condiciones dignas y naturales. En Sorocaba, Yoko no solo tendrá la oportunidad de ser chimpancé nuevamente, sino de encontrar compañía y construir vínculos que le devuelvan la esencia de su especie.
La travesía de Yoko es más que un viaje físico, es la culminación de una lucha por la dignidad y el bienestar animal, y el inicio de una nueva vida, llena de esperanza y libertad.
Opiniones
“Yoko, el último gran simio en cautiverio en Colombia, será trasladado al Santuario de Sorocaba en Brasil, marcando un hito histórico. Con su partida, Colombia se convertirá en el primer país del mundo sin grandes primates enjaulados, convirtiendo a Yoko en un símbolo global de la lucha por la libertad animal. La iniciativa, impulsada por el Proyecto Gran Simio tras la tragedia de Pancho y Chita en 2023, representa un avance significativo en la protección de los derechos de los animales”. Dijo Luis Domingo quien es el coordinador del proyecto Gran Simio Colombia.



