En esta época de confinamiento en el hogar debido a la pandemia por Covid 19, surgen muchos cuestionamientos de los padres con respecto al comportamiento y saber reaccionar frente a las diferentes emociones de sus hijos. El profesional en Psicología, Paulo César González, desde su experiencia brinda algunas herramientas para tener en cuenta en esta época
“¿Qué debemos aprender de esta pandemia?, ¿Cómo se han transformado nuestras vidas?, ¿Cuáles son las poblaciones que se han visto más afectadas?, son tan sólo algunas de las muchas preguntas que hoy se está planteando la humanidad. Ninguna persona que con ilusión haya querido convertirse en padre de familia, pudo prever qué tendría que ser padre en medio de una de las crisis más tremendas que ha tenido que vivir la humanidad después de la Segunda Guerra Mundial. Ser padre de familia de por sí ya implica una gran cantidad de retos no solamente desde lo físico y económico, sino también desde lo social, emocional, pasando por lo ético y moral. Cuando la vida nos entrega el cuidado de otra persona en este caso de un ser que es vulnerable y qué depende absolutamente de los cuidados y la orientación de los padres, esta implica una responsabilidad enorme que es sustentada a partir del amor desde su componente emocional y sentimental”, indicó el profesional.
Adaptación a la nueva realidad
Así mismo Paulo César González, afirmó que “desde hace mucho tiempo, cada vez más la ciencia viene analizando la importancia que tiene dos elementos para la supervivencia, por un lado, la capacidad de adaptación que tenemos los individuos y por otro la naturaleza gregaria y cultural del individuo, es decir cómo las personas tenemos una fuerte tendencia a unirnos con otros para poder resolver problemas y buscar experiencias agradables y placenteras. Se puede afirmar que la mayoría de los padres de familia apuestan por la felicidad de sus hijos y que no siempre se ve reflejada a través de la tenencia de bienes materiales, pero sí se ve reflejada en la forma como los niños disfrutan el día a día, expresan abiertamente sus emociones, se adaptan a los retos y logran aprender. Desde hace varias décadas se viene investigando desde la psicología, la pedagogía, las neurociencias, y otras disciplinas estos aspectos tan fundamentales para el desarrollo de los individuos, hoy cuando nos tenemos que enfrentar a una serie de cambios repentinos que implican estar alerta a los riesgos, tener autocontrol y adaptarnos, requiere que los padres de familia tengan una nueva visión de la educación de sus hijos. Durante la niñez todos los animales especialmente los mamíferos, se preparan para la vida a través del juego, pues allí se simulan las condiciones que posteriormente se van a vivir cuando se llega a la adultez, por eso es usual ver que los niños jueguen hacer doctores, a tener esposos, a criar niños, a cocinar, a definir turnos, a respetar los turnos, a correr, a saltar, a levantarse, y a afrontar la frustración”.
Estímulos para los niños y niñas
El profesional también indicó que “desde los postulados de la teoría de las inteligencias múltiples en la que se designa que los individuos no solamente tienen una inteligencia lógico-matemática sino que tiene diversas inteligencias, se ha empezado a considerar todas las potencialidades que pueden desarrollar los niños desde temprana edad, lo cual ha llevado a una explosión de recomendaciones, programas de estímulo temprano y proyectos pedagógicos, que buscan que los niños tengan alguna ventaja competitiva frente a otros; pero en este contexto lo que interesa es tratar de establecer unos puntos mínimos de equilibrio y bienestar para los niños reconociendo que ellos al igual que nosotros se ven afectados por este confinamiento. En la actualidad hay una gran cantidad de recomendaciones que desde diferentes disciplinas se les están brindando a los padres de familia, para que puedan tener una experiencia más agradable en estos momentos, o por lo menos que se reduzca el impacto negativo para ello es importante que nos pongamos de acuerdo en varios aspectos”.
Analizar el comportamiento de los niños y niñas
*La mejor forma de acercarse a los niños es primero reconociendo sus necesidades, esto implica que tanto el padre como la madre el abuelo o los cuidadores, estén atentos a los cambios repentinos del estado de ánimo de los niños.
*Identificar ¿Qué cosas les generan rabia?, que es una respuesta natural de la frustración, así como ¿Qué cosas les genera alegría y en qué momentos, ellos pueden sentirse tristes y aislarse? En este punto el profesional manifestó que es “importante también identificar ¿Cuáles son las figuras más significativas para estos niños?, ya que algunas veces no necesariamente son los padres de familia, sino cuidadores cómo los abuelos, o los tíos, incluso hermanos mayores; e identificar esto, permite reconocer el por qué los niños están reaccionando de forma inesperada en algunos momentos.
“Todas las recomendaciones apuntan a qué se debe mantener en los niños la rutina previa al confinamiento, esto implica los horarios para ir a la cama, como los horarios para levantarse, al igual que los tiempos de los alimentos y los tiempos de juego. Esto suele complicarse especialmente en los padres que tienen hijos únicos y que los niños están en edades tempranas qué dependen ampliamente de los padres, muchos por supuesto, optan por buscar que el niño duerma más tiempo durante el día, para hacer su trabajo, sin embargo poco a poco el niño empieza a desajustar su ritmo biológico, llevando a que permanezca más horas despierto en la noche y con mayor energía, con lo cual los padres de familia no pueden responder a tal exigencia física, puesto que los padres ya pueden llegar a tener agotada su energía, después de una jornada de trabajo, generando riñas, porque los padres de familia exigen que el niño duerma ya que ellos están cansados, siendo este un contrasentido.
Ventajas del confinamiento
En este punto el proefesional de psicología explicó que: “los padres tienen como nunca, la oportunidad de compartir con sus hijos más tiempo, especialmente las horas de los alimentos muchos de estos preparados en casa con mayor cuidado. Sin embargo, hay una alerta cuando los padres exageran con la ingesta de alimentos cargados de azúcar, harinas y grasas, es importante que el padre de familia entienda que el niño está adoptando un patrón de alimentación y cuando lo está haciendo con los padres y cuidadores requiere de orientación y ejemplo. Los espacios en familia deben estar centrados en la estimulación y adecuada educación, quiere decir que todo momento puede ser aprovechado para que el niño aprenda, por esto es importante tener presente que los niños desde temprana edad e incluso desde el vientre de la madre, muestran su temperamento, y que a partir de los primeros meses de vida, el niño expresa a través de sus conductas emociones como la ira o el miedo, consideradas como emociones básicas que deben ser controladas, usando actividades distractoras y de apoyo, la alegría debe ser estimulada y nunca evitar o restringir. Una vez el niño está creciendo también se está presentando una maduración en sus procesos de pensamiento, así hacia los dos años de vida el niño fácilmente reconoce emociones de los otros, sino también puede reconocer sus propias emociones, en este aspecto se aconseja incluir el dibujo y el juego, además de historias cortas que involucren su familia. Superada la barrera de los cinco años el niño puede visualizar las emociones y dar cuenta de las razones de su enojo o su alegría, al preguntar de manera cálida y amable, sin juicios el niño interioriza que sus emociones son importantes y que es importante comprender. En este punto es importante tener presente que los niños no son caprichosos, sino que están explorando y responden de acuerdo a la actuación de los adultos, así si el niño logra juguetes o dulces ante un berrinche, lo entiende como un medio para alcanzar algo, de allí la importancia de los adultos responsables estén de acuerdo.
*Este momento de permanencia en casa puede ser una oportunidad para establecer momentos familiares, para una mayor comunicación familiar, se cuenten las historias de los antepasados y se valoren los sentimientos, juegos de mesa o juegos de interacción, y adivinación de las emociones le permitirá al niño reconocer más adelante cuando y como puede dar manejo a una respuesta exagerada e incómoda, de una emoción”, concluyó Paulo César González.



