Mariana Suárez Guarín
Una importante estrategia se consolida para apoyar y beneficiar a las mujeres más vulnerables del departamento de Risaralda, con el objetivo de que tengan más oportunidades de desarrollo en sus territorios, sin descuidar a su familia y ser productivas desde este contexto. Paula Ramírez, coordinadora del Programa Desarrollo con Sentimiento de Mujer de la Gobernación de Risaralda revela detalles de esta iniciativa. “Esta es una estrategia para la generación de ingresos de mujeres en situación vulnerable de los municipios de Risaralda, quienes reciben capacitación en confección y fortalecimiento de habilidades blandas en dos meses, las conectamos con el sector empresarial, algunas empresas de la confección contratan los servicios de maquila, y estas mujeres a partir del segundo mes empiezan a generar ingresos para ellas y sus familias.
¿Cuántas beneficiarias?
“El programa comenzó en el mes de octubre del año 2020, y hasta el momento ha logrado impactar a 120 mujeres en todo el departamento, se ha implementado en el municipio de Apía, Santuario, Belén de Umbría, La Virginia, Mistrató y Dosquebradas, este año pretendemos llegar al resto de los municipios del departamento”, confirmó Paula Ramírez.
¿Qué es el salario emocional?
“Adicionalmente dentro del programa estas mujeres reciben un salario emocional o unos beneficios adicionales a todo lo que les brinda esta iniciativa, para el cuidado de su salud y mejoramiento de su calidad de vida; en este sentido se ha podido gestionar un tamizaje visual con el acompañamiento de un profesional de la salud y un optómetra que se desplazó a los municipios para atenderlas, y donde se les realizó un examen para verifica las necesidades de las mujeres que hacen parte del programa y donde posteriormente se les entregaron 70 gafas para los problemas oculares identificados, ya que por su labor de confección es importante para ellas tener su salud visual en óptimas condiciones”, manifestó la funcionaria”.
Descentralización
“Por la dificultad que tienen las mujeres del desplazamiento y los costos adicionales que esto les representa, el programa llega a sus territorios en cada uno de los municipios, el instructor de confección vive en el municipio y les enseña a confeccionar, allí mismo reciben toda la capacitación y comienzan allí a confeccionar para una empresa ancla, y esta posteriormente le consigna a esta asociación de mujeres los ingresos que corresponden por la maquila. Lo que hace esta cercanía es que las mujeres valoren más este programa, se fidelicen con este”.
¿Cómo vincularse a este programa?
“El primer contacto se realiza a través de las primeras damas de los municipios de Risaralda, allí nos desplazamos con todo el equipo técnico del programa, hacemos una primera reunión con las mujeres que estén interesadas en pertenecer a este programa, realmente es exigente ya que requiere que las mujeres que lo integren se dediquen 5 horas de su día al programa, para aprender a confeccionar, para capacitarse y luego ya arrancan la fase productiva, que es confeccionar para las empresas que contratan sus servicios de maquila; así mismo, las asociaciones de estas mujeres reciben las asesorías en su proyecto solidario, enseñándoles también a hacer empresa y que ellas puedan vincularse como proveedores de empresas de la confección”.



