El llamado es urgente, no se trata de una simple omisión administrativa, sino de un riesgo real para la salud pública.
Hay alerta en Dosquebradas por la creciente comercialización de productos alimenticios y terapéuticos que circulan sin cumplir los requisitos sanitarios. El llamado es urgente: no se trata de una simple omisión administrativa, sino de un riesgo real para la salud pública. En un panorama preocupante, la Secretaría de Salud y Seguridad Social del municipio de Dosquebradas ha confirmado la circulación de diversos productos sin registro sanitario, situación que ha encendido las alarmas tanto a nivel local como nacional.
“Regularmente recibimos alertas del INVIMA por productos que se están comercializando sin el lleno de requisitos exigidos, lo que infringe la ley. Estas no son alertas únicamente municipales, porque esos productos pueden estar en venta en todo el país”, explicó Nini Lorena Acevedo, secretaria de salud y seguridad social del municipio.
Uno de los casos más recientes involucra un producto de consumo diario: las Arepas Paisa Juan Felipe, producidas en el sector Santa Isabel de Dosquebradas. El INVIMA, tras una visita de inspección hace más de un mes, comprobó que dicha fábrica no cuenta con los permisos requeridos, lo que motivó una alerta sanitaria inmediata que prohíbe su venta y distribución.
Arepas, polvos “naturales” y jarabes
Pero la alerta no se limita a los alimentos. Otro caso preocupante es el de un polvo que se promociona como “orgánico y fisioterapéutico”, el cual promete bajar de peso y mejorar la salud de forma inmediata. Este producto no cuenta con registro sanitario ni ha sido evaluado por las autoridades, motivo por el cual se emitió la alerta sanitaria nacional número 115. “Este producto no está amparado bajo ningún registro del INVIMA y su comercialización es ilegal, por lo tanto, desde la Secretaría de Salud estamos iniciando operativos para retirarlo del mercado”, añadió Acevedo.
A esta lista se suma el Jarabe R13, promocionado en plataformas de comercio electrónico como un multivitamínico con supuestos beneficios preventivos y curativos. Sin embargo, el INVIMA ya canceló su registro sanitario, por lo que también se encuentra bajo vigilancia sanitaria. “Aunque tuvo registro en el pasado, este fue cancelado, y hoy se comercializa ilegalmente atribuyéndose propiedades terapéuticas que no están comprobadas”, informó la funcionaria.
El mensaje de las autoridades es claro: la mejor defensa del consumidor es la información. “Siempre revisen que el producto tenga el sello y registro del INVIMA. En la página del instituto se puede verificar si ese número es real, si está vigente o ha sido cancelado”, insistió la secretaria.
Consecuencias de consumir productos sin registro
Julian Alberto Hernández, médico especialista en medicina familiar y magíster en epidemiología, fue contundente: “Estos productos no han sido evaluados ni por su seguridad ni por su eficacia. No se sabe qué contienen realmente y eso los convierte en un riesgo inminente para la salud”.
El médico explicó que muchas veces estos productos, especialmente los que prometen bajar de peso, pueden contener sustancias no declaradas, como anfetaminas, sibutramina (prohibida en Colombia por sus efectos cardiovasculares), diuréticos y laxantes potentes. “Estos compuestos pueden provocar hipertensión, taquicardia, daño renal o hepático, alteraciones hormonales, y en casos graves, desenlaces fatales”, explicó Hernández.
Además, al no conocer su verdadera composición, es imposible prever las interacciones con otros medicamentos, lo cual representa un riesgo adicional para personas con enfermedades preexistentes.
El riesgo detrás de la promesa
Otro factor preocupante es la forma en que estos productos se difunden: redes sociales, plataformas de comercio electrónico y recomendaciones de boca en boca. “Lo estoy tomando y se lo recomiendo a mi prima o mi vecina… así se va expandiendo su consumo sin ningún tipo de respaldo médico”, advirtió Hernández. “Hay que tener claro que no existen productos milagrosos. No se baja de peso de la noche a la mañana ni se curan enfermedades con jarabes mágicos. Toda sustancia que se consuma debe estar respaldada por un profesional de la salud”, insistió.
Recomendaciones
A los comerciantes, la Secretaría de Salud les recuerda su responsabilidad: “No vendan productos sin verificar el registro sanitario. Eviten sanciones y, sobre todo, protejan la salud de sus clientes”, recalcó Acevedo. Para los ciudadanos, la recomendación es aún más enfática: no consuman nada que no esté claramente etiquetado y registrado ante el INVIMA.
Una amenaza invisible
Lo que parece una simple omisión administrativa es, en realidad, un riesgo latente para miles de personas que, con buena fe, consumen productos potencialmente peligrosos. El llamado de las autoridades es claro: verificar antes de comprar y denunciar antes que lamentar. “Debemos protegernos entre todos. El control del INVIMA y las secretarías de salud es fundamental, pero también lo es la vigilancia ciudadana. No se dejen engañar por productos mágicos: la salud no es un juego”, concluyó la secretaria Nini Lorena Acevedo.



