En medio de la crisis administrativa y deportiva que sacude al Deportivo Pereira, el nombre de Álvaro López Bedoya, actual presidente y máximo accionista del club, vuelve a estar en el centro de la polémica. La debacle económica, los impagos a jugadores y la pérdida de rumbo institucional han llevado a que medios y periodistas revivan su pasado judicial en España, donde fue condenado por tráfico de drogas en 1989.
El periodista Alejandro Pino, a través de su canal de YouTube, publicó un video titulado “Álvaro López Bedoya, de traficar cocaína a quebrar al Pereira”, en el que expone cómo los antecedentes del dirigente se reflejan en la actual crisis del equipo. Documentos judiciales y reportes de prensa, como los del diario El Tiempo, revelan que López fue detenido en 1987 en Barcelona tras el hallazgo de casi siete kilos de cocaína ocultos en libros exportados desde Colombia. Aunque fue sentenciado, en 1990 se fugó de la cárcel de Granollers durante un permiso especial. La orden internacional de captura fue archivada una década después por vencimiento de términos.
Su hermano, Francisco López Bedoya, reconoció en su momento que “él tuvo su problema, pagó y ya no tiene ningún cargo encima”. Sin embargo, aunque la justicia española ya no lo requiere, los cuestionamientos sobre su gestión al frente del Deportivo Pereira son cada vez más severos.
López llegó al club en 2010, en medio de una crisis que dejó a los jugadores sin salario. Con una inyección económica de $250 millones, se convirtió en accionista y, con el tiempo, en dueño absoluto. Pero lejos de lograr estabilidad, su administración repitió los errores del pasado: endeudamiento, conflictos internos y opacidad financiera.
La historia reciente del Pereira combina éxito y caos. En 2022, el equipo logró su primer título en el fútbol colombiano y, en 2023, una histórica participación en la Copa Libertadores, que dejó ingresos por más de 6,4 millones de dólares. Sin embargo, ese auge fue efímero. Según el periodista Francisco “Pacho” Vélez, los pasivos del club se dispararon de $4.660 millones en 2023 a cerca de $25.000 millones en 2025, mientras se acumulan denuncias por impagos, embargos y deudas tributarias.
La situación llegó al límite en octubre de 2025, cuando los jugadores del plantel profesional se declararon en paro por incumplimiento de pagos. Sin nómina titular, el cuerpo técnico se vio obligado a alinear juveniles en partidos oficiales, provocando goleadas y profundizando la crisis institucional.
Aunque Álvaro López Bedoya no enfrenta hoy cargos judiciales, muchos hinchas consideran que le debe una rendición moral al pueblo pereirano. En redes sociales, el club anunció que en los próximos días presentará su rendición de cuentas desde 2023 hasta la fecha, enfatizando que, aunque se trata de una empresa privada, “es importante dar a conocer la gestión con los recursos asignados”.
Sin embargo, la indignación persiste. López ha recibido apoyo económico de entidades públicas, lo que aumenta las exigencias de transparencia. Para muchos aficionados, si el club es “privado”, como él asegura, pero se sostiene con recursos públicos y el fervor del hincha, lo mínimo que debe hacer es rendir cuentas claras o dar un paso al costado.



