El huracán Melissa, convertido en un monstruo de categoría 5, azota con furia el Caribe y deja hasta el momento siete muertos y miles de desplazados en Jamaica, Haití y República Dominicana. Con vientos sostenidos de 280 kilómetros por hora, el fenómeno se ha convertido en el más poderoso que golpea a Jamaica en más de un siglo, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC).
Melissa avanza lentamente a apenas 6 km/h, lo que ha intensificado los efectos de las lluvias torrenciales, las marejadas ciclónicas de hasta cuatro metros y el riesgo de inundaciones prolongadas. En Kingston, capital jamaiquina, se espera que el ojo del huracán toque tierra en las próximas horas. Las autoridades han declarado todo el territorio como “zona amenazada” y ordenaron la evacuación de áreas costeras y montañosas.
Más de 50.000 personas están sin energía eléctrica y los aeropuertos internacionales de Kingston y Montego Bay permanecen cerrados. “Nos enfrentamos a un evento sin precedentes”, advirtió el primer ministro Andrew Holness, quien pidió a la población permanecer en refugios y no salir de sus hogares.
La Cruz Roja Internacional estima que 1,5 millones de personas están en riesgo directo. “Hoy será un día muy difícil para decenas de miles, si no millones de jamaicanos”, alertó Necephor Mghendi, representante regional de la organización.
En República Dominicana, un hombre de 79 años murió arrastrado por una corriente y un niño continúa desaparecido, mientras que en Haití se reportan al menos tres muertes y cientos de viviendas inundadas. En Panamá, dos niñas de 5 y 8 años perdieron la vida al ser arrastradas por un río crecido en la comarca Ngäbe Buglé, donde las clases fueron suspendidas y se declaró alerta roja en varias provincias por las lluvias asociadas al huracán.
Meteorólogos del NHC advirtieron que Melissa podría mantener o incluso aumentar su fuerza en las próximas horas. “Es extremadamente raro que una tormenta de categoría 5 toque tierra; Jamaica enfrenta un escenario catastrófico”, señaló el experto Matthew Cappucci.
Además, científicos destacan que el cambio climático está intensificando los efectos de estos fenómenos. “Estamos viendo el impacto del calentamiento global en tiempo real”, advirtió el climatólogo Daniel Gilford.
Se espera que Melissa continúe su ruta hacia el oriente de Cuba durante la madrugada del miércoles y posteriormente impacte el sureste de las Bahamas, donde ya se han activado las alertas de emergencia.



