Trabajadores del Hospital San Pedro y San Pablo de La Virginia, denuncian hasta tres meses sin salario; temen una intervención de la Superintendencia
La situación financiera del Hospital San Pedro y San Pablo de La Virginia ha llegado a un punto crítico. Hugo León Jaramillo Torres, auxiliar administrativo y fiscal de la organización sindical ANTOG, denunció que “el hospital viene arrastrando un déficit financiero desde hace más de 12 o 13 años, el cual al día de hoy supera los 9.000 millones de pesos”.
Las consecuencias de este prolongado desfinanciamiento se reflejan directamente en el recurso humano: “Los trabajadores de Tempo Eficaz tienen un atraso de dos meses en su salario. Apenas entre ayer y hoy se les pagó la prima, pero el sueldo sigue pendiente”, explicó Jaramillo.
El impacto no solo afecta al personal contratado por empresas temporales. También hay deudas con proveedores clave como Discolmedic, especialistas, y hasta con la empresa que suministra la alimentación a pacientes y empleados. “Estamos a puertas de una posible intervención por parte de la Superintendencia de Salud”, advirtió.
Por su parte Lina Marcela Franco, auxiliar de enfermería, enfatizó la importancia del hospital como centro de atención regional: “Aquí vienen personas de toda Risaralda, incluso del Chocó y de Medellín. No podemos permitir que el Estado lo abandone”. También reveló que la crisis ha afectado la atención a los pacientes: “Hasta la semana pasada no teníamos catéteres pediátricos, ni medicamentos esenciales como Ondansetrón o Diclofenaco”.
La visión de la administración
Juan Carlos Marín Gómez, gerente del Hospital Santa Mónica y encargado temporal del San Pedro y San Pablo, reconoció la gravedad de la situación: “El hospital no es ajeno a la crisis del sector salud. Se han visto reducidos los giros de las EPS y ha disminuido la facturación, lo que genera un problema de liquidez”.
Frente a la pregunta sobre ayudas, Marín indicó: “El señor gobernador se comprometió con una ayuda de 2.000 millones de pesos para pagar cartera corriente. Además, estamos trabajando en un plan de saneamiento fiscal que permita recibir recursos del nivel nacional y departamental”.
Sobre las manifestaciones, precisó: “Desde el pasado jueves los trabajadores hicieron un plantón. Ya llegaron algunos recursos y se le pagó parte al personal temporal. Esperamos en el transcurso del día girar lo necesario para cubrir la prima”.
Un llamado urgente a la acción
Hugo Jaramillo fue claro al hacer su llamado: “Pedimos a todos los entes políticos y a la administración del hospital que gestionen con urgencia ante el Gobierno Nacional, departamental y municipal. Esta no es una lucha por hacer plantones o parar servicios, es una lucha por la salud del pueblo de La Virginia y del occidente de Risaralda”.
Los trabajadores no se quedarán en silencio. Este viernes 4 de noviembre, tienen programada una protesta en la Gobernación de Risaralda a las 8 de la mañana, con el objetivo de visibilizar la crisis y exigir soluciones. “No podemos permitir que el hospital se hunda. Necesitamos apoyo ya”, reiteró Jaramillo. Mientras tanto, cientos de empleados y pacientes viven la angustia de un sistema en colapso. La salud pública en La Virginia está en estado crítico, y el tiempo se agota.
Qué opina
Lina Marcela Franco, auxiliar de enfermería
“Nos pagaron en abril y no nos han vuelto a pagar. Ya vamos a entrar en julio sin ver un peso. Todos tenemos hijos, obligaciones, y es muy triste trabajar así. Uno destapa un hueco para tapar otro”.
Juana del Mar Argoti Rosero, enfermera jefe,
“Siempre nos dicen que pagan los primeros cinco días hábiles, pero desde que entré hace 10 meses, nunca ha sido así. Hoy nos deben mayo y junio. Y lo único que nos dicen es que el hospital está muy endeudado y no hay dinero”.



