Los habitantes de Pereira se encuentran consternados por un trágico suceso ocurrido en el Bioparque Ukumarí, en el que lamentablemente dos chimpancés fueron sacrificados. Ante lamentable hecho, el periódico El Diario, indagó acerca de ‘Pancho’ y ‘Chita’
Hace años, el zoológico Matecaña tomó la decisión de reunir a los chimpancés que habían llegado a Colombia debido al tráfico ilegal, ya que estas especies son originarias de África. El primero en llegar fue “Pacho”, que llegó en el año 2003, luego de ser donado al zoológico Matecaña por el circo de los hermanos Gasca. Después de nueve años de presentaciones, decidieron donarlo debido a que ya estaba tan humanizado que no les servía para el espectáculo que presentaban.
Luego llegó una hembra que fue donada por otro zoológico. Aún no es clara la fecha exacta en la que llego al parque, después estuvo 5 años en el zoológico Santa Fe de Medellín y, posteriormente, regresó en 2008 al zoológico Matecaña.
Según informó Diego Luis López, exgerente del zoológico Matecaña: “los animales permanecieron por durante muchísimo tiempo en el zoológico Matecaña. Más de 20 años”.
En 2015, ambos chimpancés al igual que otros animales pasaron a la protección del Bioparque Ukumarí, tras el cierre del zoológico Matecaña.
“Yoko” fue el último chimpancé en llegar a Ukumarí. Vivía en la ciudad de Pereira con un cuidador que lo crió desde niño, lo vestía con ropa y zapatos, y tenía su propio cuarto. Después de la muerte del cuidador, el chimpancé se perdió y terminó en un camión con destino a Venezuela. Afortunadamente, fue rescatado y llevado a un santuario. Con el apoyo de las autoridades ambientales, finalmente fue trasladado al bioparque Ukumarí.
Se intentó llevar realizar un proceso de socialización de los primates, pero lamentablemente, “Yoco”, el tercer chimpancé, nunca pudo convivir con “Pacho” debido a su agresividad. Como resultado de esto, “Yoco”, fue ubicado solo en otro hábitat.
“Pancho”, era muy malgeniado, pero le encantaba jugar. Por su parte “Chita” era la que mandaba. Además, era la chimpancé más querida por todos los profesionales del bioparque. “Le encantaban las manzanas, la sandía, la mantequilla de maní, las crispetas, los helados cuando hacía sol, los carambolos y le encantaba dormir”, reveló la gerente de Ukumarí.
por su parte Diego Luis, indicó que: “Eran de temperamento tranquilo, pero no hay que olvidar que son animales salvajes”.
Cabe destacar que esta no era la primera vez que “Pacho” huía, pues en el año 2008, protagonizó una fuga digna de película por los barrios vecinos y el Aeropuerto Internacional Matecaña, lo que llevó a la suspensión temporal de los vuelos. Sin embargo, en aquella ocasión, las autoridades lograron recapturarlo. Lamentablemente, ayer por la noche volvió a escapar de su hábitat y se dirigió hacia el Parque Consotá, donde finalmente fue sacrificado.



