Los jóvenes en Colombia no solo deben sortear los múltiples obstáculos para acceder a la educación superior, también deben luchar para graduarse.
Y es que según datos del informe “Education at a Glance 2025” realizado por la OCDE, muestra que en 2022 solo el 16% de los estudiantes universitarios se graduaban en el tiempo previsto (frente al 43% del promedio OCDE) y que el 22% abandonaban en primer año (9 puntos más que la media internacional).
Para mitigar esta problemática, se vienen adelantando diferentes estrategias como “Colegio Universidad”, que ofrece la posibilidad de iniciar la carrera cuanto antes. Esto implica formación técnica o profesional desde el mismo colegio, sin que los jóvenes tengan que ir a las grandes ciudades, ya que la universidad llega a los municipios más apartados.
En Risaralda la oferta de educación superior está llegando a los municipios por fuera del área metropolitana, permitiendo que los jóvenes puedan estudiar sin tener que costear todos los gastos que implica tener que vivir en Pereira.
También esta el programa de Tránsito Inmediato a la Educación Superior (PTIES), que garantiza el acceso y financiación, además de la nivelación académica para que jóvenes de zonas vulnerables puedan acceder preferencialmente a la universidad pública.
Igualmente recalcar la Política de Gratuidad, que hoy cubre al 97 % de los estudiantes de pregrado en universidades públicas, con más de 902.000 beneficiarios y una inversión superior a 2,9 billones de pesos en 2025.
Pie de foto: Graduarse de una institución de educación superior, le permite a los jóvenes acceder a empleos con mejor remuneración que aquellos que solo tienen el bachillerato.



