Hace un par de semanas hice un ejercicio aritmético sobre la situación electoral en la ciudad de Pereira. Intenté hacer una fotografía de la realidad que se tiene a la fecha y como me lo esperaba desperté muchas molestias en las huestes de varias de las candidaturas. Fui preciso y claro en que el análisis obedecía simplemente a una simulación temprana, pero como suele suceder en estos casos la mayoría de los lectores creyeron que se trataba de tomar partido por uno u otro candidato o de incidir en la decisión que deben tomar todos los pereiranos. No es mi intención. Aún faltan 100 días para los comicios y la realidad presentada puede cambiar, aunque la mayoría de los actores ya se alinearon y serán -a mi parecer- muy escasos los movimientos. Antes de concluir el mes de julio vencerá el plazo para las inscripciones de candidatos y en ese momento quedará claro el panorama de las aspiraciones. Estoy seguro que algunas de ellas terminarán su esfuerzo y se unirán a otras y eso moverá un poco las fichas.
En esta oportunidad les haré el mismo ejercicio pero para la gobernación. En las pasadas elecciones tuvimos en Risaralda 392.525 votos válidos distribuidos de la siguiente manera: Víctor Manuel Tamayo 161.992, Diego Naranjo 98.363, Lina Arango 40.491, Eduardo Cardona 32.120 y votos en blanco 59.559. De acuerdo con los resultados históricos el total de votos en el departamento debería crecer hasta 410.000 en el mes de octubre y la siguiente podría ser su distribución si tenemos en cuenta el universo electoral actual y los acontecimientos políticos recientes. No sobra repetir que algunas cosas pueden cambiar en lo que resta de campaña y que el mapa aún no está completo hasta que se cierren las inscripciones a finales de este mes:
Juan Diego Patiño lidera la contienda. Tiene al partido liberal unido y el apoyo de otras colectividades como el Mira, el Centro Democrático, Colombia Renaciente y algunas disidencias conservadoras. Le sigue Juliana Enciso con la mayoría de los votos conservadores, el partido de la U y quizás Cambio Radical. Luego, muy parejos, están Daniel Silva con los votos del Pacto Histórico y la Alianza Verde y Javier Darío Marulanda con los votos de las huestes del gobernador Tamayo. En los mentideros (palabra que no viene de “mentira”) políticos se especula sobre la no inscripción del médico Marulanda inconforme con los apoyos prometidos. De adherir a la candidatura de Juliana Enciso pondría mucho más candente la campaña, pero de sumarse a las huestes de Patiño liquidaría la contienda.
Un posible resultado a las luces de hoy sería el siguiente: Juan Diego Patiño 160.000, Juliana Enciso 70.000, Daniel Silva con 60.000, Javier Darío Marulanda con 60.000 y el voto en blanco con 60.000. Total: 410.000 votos válidos.
De nuevo e igual que la vez pasada presumo que ninguno de los aspirantes quedará contento con el pronóstico y saldrán a descalificarlo. En 90 días, una semana antes de elecciones, les haré otro ejercicio similar y seguramente más preciso, pero también estoy seguro que no será muy lejano a este que les presento. «Hasta la vista babies».

