Luis Miguel C?rdenas Villada
Columnista
Ins?lito resulta observar c?mo los desemejantes candidatos abocan el tema de la presentaci?n del Programa de Gobierno como requisito de procedibilidad legal (no territorial) para avalar pretensiones políticas. Consecuencia escandalosa es apreciar c?mo los comunicadores sociales pol?ticos, califican de acertadas o no dichas propuestas sin conocimiento espec?fico de fondo; tal vez a ellos como al electorado nada les importa , entienden de antemano que lo propuesto es meramente un requisito formal que en nada los beneficia o perjudica, es simplemente una receta light que no soluciona realmente nada pero que tiene un rico sabor y olor a guayaba madura extasiado, permitiendo por agrado que todos la propongan con la misma receta, no hacen daño pero tampoco solucionan nada con sus vaselinas convertidas en programas de gobierno. No es un alimento, es un entretenimiento que todos consumen porque saben de antemano que nada les pasar?. Ni mucho menos les suceder?.
Si los candidatos, sus comunicadores y ?ulicos supieran que un Plan, un programa, un proyecto, un componente o un elemento son definiciones concretas de problema como una insatisfacci?n, no se atrever?an a proponer lo que proponen, de esta manera se evitar?an un tedioso ejercicio de ret?rica política que solo sirve de acicate a presuntos potenciales bur?cratas descomedidos y aduladores que solo piensan en lo que recibir?n. No hay nada más espurio que los Comit?s Program?ticos y Pol?ticos de los candidatos; de nada sirven y todos lo saben aunque posen de sabiondos.
Para formular un Plan o Programa de Gobierno se hace obligatorio, no permite objeci?n en contra, contar con un Ordenamiento Territorial claro, preciso y demostrable capaz de identificar el problema, posibilitar por elegibilidad previa su soluci?n. Se debe reconocer territorialmente el espacio jurisdiccional en todas sus dimensiones mediante un ejercicio fuerte de mesura transversal con atributos, procediendo a formular no a titular una hip?tesis. Eso de los ejes tem?ticos es pura carreta. El territorio es ?nico y todo lo afecta.
Elegido el problema integralmente se proceder? a proponer las actividades que conduzcan a una posible soluci?n, previamente concertada, se eval?a por observaci?n las alternativas t?cnicas, econ?micas, sociales, ambientales, financieras, jur?dicas y tal vez la más importante, la voluntad política de hacerlo. Ninguna es excluible mec?nicamente. No se debe confundir el problema con las actividades desarrolladas para encontrar soluciones.
Esto es el deber ser, en la práctica es el no hacer lo que se presenta y estila. Los Planes y programas de Gobierno son tan inocuos que permiten afirmar la no intenci?n de servir. Esta es la raz?n para decir que todos son iguales, sin sabor identificable, no causan malestar pero si pueden causar daño.
Todos aceptan, candidatos y electores, la raz?n es bien clara, los planes y programas son golosinas sabrosas y frondosas que no satisfacen nada. Eufemásticamente son algod?n de az?car. ?Lo recuerdan?
Los candidatos de corte pol?tico tradicional, f?cilmente identificables, conservan la tradici?n de presentar Programas de Gobierno id?nticos y balad?es; poco o nada les importa su contenido; son elaborados por miembros cortesanos con aspiraciones burocr?ticas y emplean la mentira piadosa de elaboraci?n comunitaria que a su vez es otro desafuero. Son listado de actividades sin identificar el problema, son el anzuelo para cazar incautos que en la práctica no existen; se recuerda aquello de la venta de cerdos donde se fija el precio seg?n el marrano. Se abre el foro.

