Conocimiento y posverdad

*Carlos Julio Restrepo Velásquez

Columnista

Hasta hace poco he comenzado a escuchar este término: posverdad. Entonces pensé que se trataba de aquello que ocurría después de decir la verdad; pero el diccionario de la RAE dice que es la “distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales.”

Cuando se combinan diferentes núcleos de conocimiento como biología y tecnología, surge algo completamente nuevo: biotecnología; también se combinan disciplinas como psicología, arte y publicidad para crear mensajes que generen tendencias sociales e induzcan la toma de decisiones que poco o nada atienden los criterios libres de la lógica, la ética o la estética.

El sujeto de hoy está más expuesto, que el de hace apenas treinta años, a numerosos mensajes que le sugieren modelos y estilos de vida, productos, servicios, placeres, lujos, satisfacciones. La inteligencia artificial es capaz de compilar y procesar información de los hábitos, búsquedas, compras, necesidades, para calcular probabilidades, anticipar decisiones de compra, y ofrecerle aquello que el sujeto cree que realmente es lo más conveniente. Y allí es donde aparece la posverdad tal como la define el diccionario, que en términos coloquiales podríamos decir, que equivale a descubrir que uno ha sido manipulado.

Ante tanta ambigüedad, que es la contradicción de dos fuentes de información, e incertidumbre, ausencia de toda fuente, es determinante que los profesores se ocupen de desarrollar nuevas habilidades en los alumnos, como, por ejemplo: el criterio, como el sentido crítico de cuestionar desde el conocimiento de los símbolos, del contexto, de la complejidad, aquello que parece obvio. Nada es obvio en un mundo donde las redes sociales reportan todo el tiempo, información sobre nuestros actos, decisiones, preguntas. Hemos llegado a una situación en la que toda cotización puede ser utilizada en tu contra.

Profesionales competentes serán quienes desarrollen competencias críticas, esas que abren la posibilidad permanente al alumno, de analizar lógica, ética y estética de todos los proyectos sociales que la tecnología, el mercado, el Estado, los medios masivos, le proponen para su realización personal y profesional.   El Modelo Educativo Crítico con Enfoque de Competencias de la Universidad Cooperativa de Colombia, desarrolla en los alumnos, en cada competencia, las habilidades necesarias para que la lógica del saber, la ética del hacer y la estética del ser, generen donde se cultive la verdadera libertad que se necesita en esta época: emancipación ideológica.

*Subdirector de Gestión de Conocimiento, Universidad Cooperativa de Colombia

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