V?ctor Zuluaga Gómez
Columnista
La historia de Kimy Pern?a, un Embera de C?rdoba que lider? la oposici?n para la construcción de la represa de Urr? y la ocupaci?n de paramilitares y guerrilla de los territorios de sus resguardos, ha quedado en el olvido. Ahora, cuando se presenta la cat?strofe de Hidroituango, bueno es repetir aquella afirmaci?n de quien no conoce la Historia est? condenado a repetirla. Porque cuando la empresa constructora? le propuso a la comunidad la construcción de dicha represa con la gabela de que sus aldeas seráan electrificadas y gozar?an de ella sin costo alguno el l?der ind?gena responder?a: ?Siempre hemos tenido energ?a gratuita por el Sol y en la noches, no la necesitamos porque es para descansar?.
?Ya para ese momento paramilitares y guerrilla hab?an convertido a Kimy en objetivo militar los paramilitares porque?la bandera de este l?der excepcional era precisamente prohibir que la zona del resguardo fuese invadida por cualquier actor del conflicto armado. Tampoco estaba a favor de la tala indiscriminada de bosque y mucho menos de la construcción de Urr?, proyecto que finalmente se hizo, lo que termin? dividiendo a los Embera en varios cabildos. ?Corri? riesgos, asumi? las amenazas, entendi? que la movilizaci?n era la mejor manera de combatir la desigualdad y de ser visibles frente al Estado y guard? dentro de su coraz?n los miedos?, as? habl? de ?l un coterr?neo suyo embera.?
El 2 de junio de 2001, cuando sal?a de la sede del Cabildo Mayor Embera Kat?o, en Tierralta, Kimy fue retenido por integrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia y conducido forzadamente en una motocicleta. Nunca más se supo de ?l.??(La Verdad abierta.com).
Los tiempos cambian y con ellos, la manera como convivimos en y con la naturaleza. Aquellos tiempos en los cuales consider?bamos que el ser humano hab?a llegado a este Planeta para poner a su servicio de una manera ilimitada lo que llam? ?recursos?, es decir, flora y fauna, ya comienzan a ser cuestionados y resulta inaceptable que un periodista de una emisora prestigiosa se atreva a decir que no entiende las razones por las cuales se ha producido tanta protesta por la muerte de un centenar de peces.
El rechazo a este tipo de proyectos en donde la rentabilidad se convierte en el objetivo fundamental, debe servir para que a futuro se sea mucho más cuidadosos en las consecuencia mediambientales.

