Henry Carvajal Castro
Columnista
De pronto el pueblo no se dejó intimidar de la escuela del miedo, del sobre gerencial a destajo, que intentó, “ordenó” y pagó bajo el frequito de un sombrero, para comprar las conciencias de sus empleados, cuando sorpresivamente aparecieron los patrones, en su reducto, exigiendo votar por el representante del nefasto continuismo y, más allá se izó la valla intimidatoria de la banda del sombrero, irrigando las ciudades, en blanco y negro, pidiendo la conciencia que nunca han tenido con el pueblo…desde siempre.pueblo colombiano de estrato independiente, conciencia pura, libertad de acción, se liberó de ataduras y cadenas, nefastas órdenes e incentivos, sobres y demás, para no votar por quienes hablan y timan con la falsa retórica y, el nefasto y repudiado continuismo, que al final no entendieron porqué, la urna leal y recta, se abrió para ungir a los candidatos Petro y Hernández, mentes y firmeza, en contra de quién encarnava el nefasto miedo del continuismo.
Dicen que las derrotas cuando enseñan glorifican. Pero ¿qué gloria se puede llevar el gran derrotado, el del Gobierno, el de los altos estratos el, de cada finca, del Dr de las sombras?
En su frustrada despedida… Fico acabó de enterrar los esfuerzos de los Jefes, patrones, Iglesia, cuando ofrendó a la gente que lo votó, que es precisamente por lo que el pueblo votó por Petro- Hernández, que igual, uno y otro, encarnan el cambio que quiere el pueblo. Lo dijo Fico y fue un bumerang: “Lo que quiere el pueblo es un cambio”, sin darse cuenta que él fué esa primera víctima.
Lo que hizo el pueblo Colombiano, hambre, desempleo, miseria fué romper, y, generar, armada de un valiente voto, mas que un gran cambio, en el que quienes presidieron el país, para unos pocos, ahora tendrán que darle paso a quienes quieren y son capaces de gobernar con igualdad y, plenitud para todos.
Queda claro que ganó la democracia, que el voto fué limpio, que la urna no fué violada, que la esperanza renace y la democracia se reafirma con dos pilares, de conciencia y política, transparente, que harán que Colombia se libere por fin de Él y, su inconciente régimen del nefasto sombrero. Si la Libertad tiene alas y, la conciencia en la urna, estuvo por encima de la desazón que generó la orden gerencial y de los magnates, de votar de rodillas y con la conciencia maniatada, hoy se respira un fresquito: Luz, aire, vida, esperanza y, el sueño de un nuevo país, sin el nefasto, bajo y autoritario sombrero, está ahí, de y para todos. Queda claro, al final, que la democracia quiere otras caras y, sobretodo, ya no quiere ír más, a caballo y, con sombrero. Si, la vida es una lección que se aprende todos los días, Colombia en esta última urna, aprendió a no tenerle miedo a la Izquierda y se refrendó con una urna que igualó a unos y otros es un esplendoroso marco democrático.
Dr Mauricio Vega Lemus: ¿Por qué Pereira paga, pero no tiene Autopista del Café, tramo: Bostón-,Punto 30?
henrycampeon@hotmail.com


Henry me defraudaste , que artículo tan horrendo.
HASTA HOY TE LEÍ.