*Rodrigo Tabares Ruiz
Columnista
En 1977, la Asamblea General de la ONU estableci? el 8 de marzo como el D?a Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional; fecha que fue incluida de manera oficial por un n?mero significativo de pa?ses en sus calendarios, incluida Colombia.
Esta fecha tiene dos lecturas. La primera, est? asociada con la visi?n mercantilista de la sociedad de consumo que nos invita a celebrar y a comprar. Efectivamente, en este d?a aumentan las ventas de flores, dulces, las invitaciones y las serenatas, especialmente de grupos de mariachis.
La segunda, se relaciona con su origen hist?rico, ligado a la lucha de las trabajadoras textileras de Nueva York por mejorar sus condiciones laborales: reducci?n de su jornada de trabajo, que llegaba a las 16 horas diarias; salarios similares a los de los hombres y derecho al descanso dominical.
En este sentido no debemos hablar de celebraci?n; sino de conmemoraci?n, ya que no hay mucho que celebrar, pues a pesar de que la mujer ha venido conquistando espacio en los diferentes ?mbitos de la sociedad, a?n persiste discriminaci?n hacia ella, reflejada en mayor tasa de desempleo que los hombres, salarios más bajos, poca participaci?n en los altos cargos directivos y cifras altas de feminicidios (alrededor de mil anuales en nuestro pa?s).
Si bien ha habido transformaciones importantes en el mundo que han cambiado el imaginario de que la mujer est? a la sombra? del hombre, como el hecho de que pueda votar, o que varias mujeres en el mundo hayan llegado a? la presidencia de su pa?s, como? en Brasil, Argentina, Chile, Costa Rica, Alemania, Finlandia entre otros, es evidente que la mujer, en muchas ocasiones, sigue siendo menospreciada, que no es tratada como un igual del hombre y, lo peor de todo,? es el g?nero que más ha sufrido la violencia física y sexual.
Como dice la ONU, este no es un d?a para celebrar, es un d?a para conmemorar. Esta entidad sugiere que se haga con la promoci?n de di?logos colectivos en los sitios de trabajo, con la divulgaci?n de historias de vida para resaltar y reconocer a mujeres cuyo ejemplo valga la pena seguir.
Finalmente, el mejor reconocimiento que les podemos hacer a las mujeres es apoyarlas en su lucha diaria, no solo el 8 de marzo, y agradecerles por el toque m?gico que le imprimen a nuestra vida. #MujeresQueTransforman
*Universidad Cooperativa de Colombia

