*Lina María Arango D
Columnista
Hay indignación por la manera como participaron dos mujeres indígenas en uno de los desfiles de Eje Moda. Si bien el objetivo era realizar un homenaje a las mujeres artesanas Emberá Chamí, lo cierto es que el mensaje causó el efecto contrario y las criticas y ataques a la iniciativa fueron tendencia en redes durante varios días. Mujeres feministas de la región y del nivel nacional no dudaron en pronunciarse, tachando el desfile de “colonizador”.
Conozco la marca “Madeira” y a su diseñadora Juliana Jaramillo. Su propósito es incluir, reconocer y empoderar a las mujeres que no encuentran en las marcas tradicionales de vestidos de baño, modelos que se adecúen a sus condiciones físicas particulares. En su deseo de hacer visible a las mujeres indígenas de nuestro territorio risaraldense, cometió el error de incluirlas en la pasarela, sin explicar el contexto de su presencia. Las imágenes del desfile se volvieron virales en Twitter y las críticas no dudaron en aparecer.
No dudo en exponer este caso para dar un ejemplo de la manera cómo algunas feministas y defensores de derechos de las mujeres, atacaron a Juliana en las redes, – ¿por su condición de mujer privilegiada, blanca?- Sin embargo poco se les ha visto cuestionar la violencia a la que son sometidas las mujeres Emberá por parte de sus comunidades. ¿Cuál es el criterio de su activismo digital? ¿En lugar de atacarla y estigmatizar la marca, no era mejor sensibilizar en el enfoque? ‘No les parece violento atacar de esa manera a una mujer que emprende?
En Pereira y Risaralda, las rutas de atención para abordar la violencia contra las mujeres tienen serios problemas de enfoque, comenzando por su abordaje diferencial, en donde las violencias en contra de mujeres indígenas (mutilación genital, abuso, mendicidad) mujeres afro (racismo) y mujeres rurales (escasa cobertura y horarios en la atención) es clara a la hora de estudiar el tema. En general, el personal dispuesto para atender estos casos no trabaja los fines de semana. Y es precisamente los fines de semana los días en los que más ocurren los hechos. La violencia que existe contra las mujeres en política o mujeres de estratos altos o mujeres de la fuerza pública es casi invisible. Pareciera que no hicieran parte de la agenda.
PD- Mujeres, hay que hacer las preguntas que incomodan a los candidatos y pedir rendición de cuentas pues la mayoría de ellos acaban de hacer parte de los gobiernos locales y departamental ya sea como funcionarios, o como concejales y diputados. ¿Realizaron debates de control político frente a los casos de violencia de género o trata de personas en el territorio? ¿Se abordan estos temas en espacios sobre seguridad ciudadana? ¿Qué gestión realizó para abordar las violencias de género ¿Qué pasó con la casa refugio de la alcaldía? ¿Qué pasó con la secretaria de la mujer propuesta por el entonces candidato Víctor Manuel Tamayo? ¿Conoce los casos de acoso en a UTP?

