El afán de llegar

Hugo López Martínez

Columnista

La tecnología nos envuelve a diario con sus valores, rapidez, eficiencia, equidad y sofisticación. Da lo mismo viajar por carreteras en países como los nuestros. En sentido recto o en contravía. Quien está en el volante, tiene la responsabilidad de cuidar de la seguridad de los pasajeros, en el caso de los autobuses, a moderar el ritmo frenético de taxis, carros particulares y motocicletas  al paso de centros escolares.

Los  usuarios mientras tanto estamos expuestos al dictado del azar. Por igual el peatón, el pasajero que a prisa se agarra del  par de barras verticales en la puerta de entrada. Puede suceder un giro o frenazo imprevisto. Y todo sigue como si nada, no importa si al día siguiente la sección Judicial del periódico, anuncie caída y muerte   de un pasajero, accidente, y muerte del motociclista,  roce, golpes y  auxilio de la ambulancia para un ciclista.

Las cifras nos dicen que en el país las muertes en vías y carreteras, son cerca de 8.000 en un año, al tiempo que existen una oferta de un millón de motos y 150 mil carros, más una demanda de 370 de vehículos de cargas  (tractomulas, volquetas y camiones).

En una información de El Diario en Pereira, el tipo de vehículo de mayor uso es la motocicleta, con un total de 90.430. Circulan a una velocidad infernal, por esta misma razón, pierden el control sobre un pavimento húmedo y quebradiza su capa asfáltica, por llegar unos minutos más temprano, que no vale la pena. Los automóviles son 67.393 unidades matriculadas en Pereira. En una ciudad así, con un espíritu deportivo, muchos de ellos, podrían permanecer en el parqueadero y el propietario,(a) contribuirían al bienestar de la ciudadanía, si van a pie, en Megabús o en bicicletas a sus lugares de trabajo. De nuevo, el afán por llegar en medio de la reverencia de los subordinados, nos va cerrando el espacio de seguridad y respiro del aire con menos partículas venenosas en suspensión.. Toda esta avalancha de carga pesada y ligera, de acuerdo, al  Instituto de Movilidad, han dejado desde enero a junio de este año, 35 personas fallecida, de los cuales 20 fueron hombres y 6 mujeres, en un rango de edad de 18 a 30 años, siendo los jueves, viernes y sábado los días de mayores siniestros.

La velocidad más allá de lo permitido, el mal estado de las vías, indisciplina del peatón  y del conductor y el afán por llegar unos minutos antes a la cita o al servicio solicitado, son fallas que se repiten, por más policía de tránsitos, multas y cursos de pedagogía que se impartan desde las autoridades municipales de tránsitos.

En el caso de Pereira, en observación y medición a ojos,  los sitios de mayor riesgos son: el trayecto Turín – Cuba ; Avenida Belalcázar – Universidad  Tecnológica;; Viaducto – Dosquebradas; Circunvalar – Parque Arboleda; Avenida Santander – San José: Invico – Puente de la 14, en horas de almuerzo y después de las seis de la tarde, donde no faltan el caracoleo de los motociclistas, libres y a sus antojos, a velocidades inverosímiles, por el lado derecho o por el izquierdo y paradas en seco al frente.

El escritor argentino Julio Cortázar, en su relato Los autonautas de las cosmopistas, un viaje atemporal Paris- Marsella de Paris en un viaje de verano, estación ideal para la expansión espiritual y pasional, nos cuentas todos los valores de la sociedad de consumo existentes en un trancón de kilómetros de carretera

Los autos se disputan además del espacio en la autopista. las marca y velocidad, el modelo, color y brillo tipo de exosto, la chica del volante y la pañoleta al vuelo, el fanfarrón que pita a la manera de un niño esquizofrénico.

Un paréntesis, por favor. Cortázar siempre nos tomó la delantera, en las relaciones hombre – mujer, en la visión del socialismo con rostro humano, en la farsa del populismo, en la parodia de la Comunicación, más tecnología y menos cuerpo a cuerpo con la historia del presente y del pasado.

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