Jorge Eduardo Murillo
Columnista
Permanentemente políticos y asociaciones se rasgan las vestiduras buscando que hacer para prevenir la droga y el alcohol. Algunas veces atinan en los temas de la legislatura o se enfrascan en debates sobre la dosis mínima. La verdad es que debemos ser más pragmáticos y buscar reales soluciones. Es por esos que avalamos las gestiones realizadas por las redes sociales donde se ha propuesto que la educación es clave para que la mente de los jóvenes cambie los actuales formatos, donde la corrupción es el común denominador. Desde muy temprana edad y a través del deporte los niños adquieren un formato de disciplina, lucha, competitividad, ejercicio y honestidad. Aprenden a respetar las normas, su entorno y a los demás. Los niños que se educan acompañados del deporte adquieren una cultura sana y lo mejor, desde muy pequeños están blindados contra la droga, el alcohol y las malas prácticas. Este es un verdadero aporte de prevención dentro de un proceso educativo. Los colegios y escuelas deben pararle más bolas al deporte y de la mano de la empresa privada buscar más patrocinios y colaboración. Los parques y rincones de los barrios y calles son los sitios de encuentro donde el microtráfico hace su agosto. Allí llegan los mercaderes, regalan droga y alcohol, creando adicción y después tener amarrados a sus consumidores habituales. La solución es educar y promocionar el deporte. Propongamos cartillas de inducción básica a los niños inicialmente, posteriormente promocionar el deporte y la educación física en los establecimientos educativos, y finalmente, construir canchas, coliseos y promocionar eventos. Pero esto debe ir de la mano: Educación y Deporte. No debemos dejar que el deporte sea solo un tema de dirigentes de poca monta, el resultado actual es el insignificante presupuesto para el deporte. Debemos unirnos para saber pedir. No es quejarse cuando la torta es pequeña. Hay que irse al congreso en los meses que se aprueba el presupuesto de la nación y exigir que el deporte como elemento educativo y de formación, sea la solución para que la sociedad en un futuro sea mentalmente sana. Debemos aprender a ir de la mano de quienes aprueban las partidas y presentar proyectos deportivos que se irradien por todo el territorio nacional. Aprovechemos el Ministerio del Deporte para que inunde a Planeación Nacional y al Ministerio de Hacienda con programas deportivos y educativos. Sepamos pedir, es la misión.

