El Fenómeno Therian

Neverg Londoño Arias

La teriantropía estudia la transformación de un ser humano en un animal y tiene su día en el calendario, que coincide con la aparición de la primera luna llena de noviembre. La Comunidad Therian surge  sorpresivamente desde los grupos digitales (1990); sus miembros tratan de manifestar la necesidad de identificarse con el animal de su elección y actuar como tal: realizan actividades en cuatro patas (quadrobics), ladran, maúllan, rugen, gruñen, olfatean y muerden, pero no abandonan su condición humana.

Charles Darwin nos enseñó que somos animales con un altísimo nivel de evolución. Las relaciones animales – seres humanos parten de una compleja estructura genética que recuerda ese nostálgico origen, lejano y controversial. La vida en el mundo entre unos y otros es la coparticipación en la naturaleza desde la complementariedad, la simbiosis y la lucha entre lo instintivo y lo racional. 

La búsqueda de la animalidad por parte de los Therian, no es tan casual; ya lo han hecho en el pasado las religiones, los mitos y la simbología bajo la pretensión de adquirir  poderes especiales. En muchos países del mundo fueron comunes los hombres leopardo, chacal, hiena, tigre, tiburón, murciélago y araña. Los dioses egipcios fluctúan entre humano y animal: Anubis: chacal, Horus: halcón, Bastet: gata, Sobek; cocodrilo. En India, la madre vaca; Ganesha: elefante,  Hanuman: mono. En Grecia, Minotauro: hombre-toro. Centauro: hombre-caballo. Sirena: mujer-ave o pez. Sátiro: hombre- cabra. En el cristianismo: Luzbel es serpiente, la paloma es Dios, los Jinetes del Apocalipsis son “como hombre, león, becerro y águila”. Los evangelistas: ángel, león, buey y águila. 

Los indígenas americanos limaban sus dientes como jaguar. En México guerreros jaguar, águila y hombre coyote, En Colombia el hombre caimán.

En el zoomorfismo existe “la creencia delirante de que uno se transforma en un animal y adquiere sus características”. Las personas se denominan de acuerdo con sus actitudes como gallinas, gallinazos, perros, lobos, zorras, sapos, culebras, ratas, cerdos; y un príncipe puede convertirse en sapo. Los animales son adoptados como símbolos de partidos políticos, clubes deportivos, países, actividades y comunidades humanas. Sirva de ejemplo la mariposa “fritilaria-mormona” que trasmuta de macho a hembra e identifica los transgénero. 

Ese es el ser humano que al poseer la conciencia de sí mismo, puede encontrarse en un animal o una cosa como parte de su cotidianidad. Actitud calificada como escape ante problemas de soledad y marginalidad social. 

 

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