El peor congreso del mundo (II)

Oscar Alberto Díaz Garcia
Columnista

“En proporción a la población del país, a su economía, Colombia tiene el Congreso más numeroso (280 miembros) y el más costoso del mundo”. Entre salarios, adornos y privilegios (pasajes aéreos, celulares, carros blindados, escoltas, conductores) y la UTL (asesores pagados por el Estado) cada congresista le cuesta a los colombianos más de $ 130 millones de pesos mes. Son $ 26.000 US dólar que, comparados como una simple cifra, daría casi el doble que un senador de los EE.UU.” (A. Ramírez. El Diario)
Además, si miramos las horas que laboran unos y otros, cobran desmesurada ventaja nuestros congresistas, si interpolamos el factor de pago por hora trabajada. Tenemos el congreso mas costoso del mundo, además de ser el peor. Con escasas excepciones personales, como la senadora Cabal, el representante por Bogotá Jaime Uzcátegui y unos pocos más, que son congresistas idóneos y honestos. Ojalá podamos encontrar más de esos en próxima ocasión.

En los EE.UU. el Congreso tiene 535 miembros con derecho a voto: 100 senadores y 435 representantes. El vicepresidente de los Estados Unidos, tiene derecho a votar en el Senado solo si se presenta un caso de empate.
Los EE.UU., Chile, Italia y Colombia tienen los congresistas mejor pagados. En Uruguay ganan 17 salarios mínimos, en Colombia son 29 salarios mensuales, sin todo lo demás. Pero los nuestros tienen cuatro meses de receso legislativo, con sesiones parlamentarias de 3 días por semana (de martes a jueves)
Países bajos: 75 senadores y 150 representantes. EL parlamento europeo percibe emolumentos por 8 mil euros mes. Solo cobran mientras trabajan. Descansan 3 meses al año. Los citados países nos permiten establecer un parangón para sopesar lo nefasto de nuestro legislador.

De las comisiones legislativas en Colombia nada bueno ha nacido; escasas reformas constitucionales valiosas, se negaron a auto reformarse cuando hace ya años Uribe lo propuso; no quieren renunciar a sus altísimos salarios, escogen pésimos magistrados para la corte constitucional, les permiten colegislar, se fueron en contra de la voluntad del pueblo soberano cuando el plebiscito del NO que ganó. Y aprobaron el adefesio de la Habana. Omiten ejercer el control político que les corresponde sobre el ejecutivo. Nada hicieron cuando fue denunciado el fraude electoral en el 2022.

Permitieron que el Ministerio de Defensa quedara en poder de civiles, no tuvieron reato de conciencia para crear el adefesio llamado JEP. Sirven tan poco a la democracia, que su actual legislatura más bien favorece a Petro, hagan lo que hagan: aprobarle sus arbitrariedades, o no hacerlo. Si se las aprueban, el país pierde; pero si dentro de su eterna mezquindad no son capaces de sacar nada adelante, Petro aprovecha la coyuntura y se sirve ilegalmente del impase para justificar cerrarlo. Y a legislar por decreto. El país también pierde.
Colofón: desde la legitimidad, a ambos toca buscarles quiebre.

Otras opiniones

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -