Escampavía

Juan Guillermo Ángel Mejía

Columnista

Definitivamente las moscas llegan a la miel como la sangre a la herida, así las cosas la democracia es miel para los delincuentes organizados quienes ya prendieron los motores del financiamiento electoral, la más lucrativa de las inversiones.

 

Así funciona: señor candidato represento a una firma que se especializa en financiar campañas electorales, tenemos plena confianza en que usted, si dispone de los recursos suficientes, ganará la gobernación o alcaldía a la cual aspira y para ello nosotros le proporcionaremos el dinero necesario. Todo lo que tiene que hacer es claro y trasparente, no le estamos pidiendo nada que no se encuentre dentro de la ley, solamente aceptará nuestra asesoría en la elaboración de los pliegos en los casos en que sea necesaria la licitación y cuando no lo sean, nos adjudicará los contratos de prestación de servicios o de obras civiles para reponer nuestra inversión, le repetimos todo se hará de manera legal, así lo certficarán  las contralorías, procuradurías y todas las ías juntas.

 

Otro socorrido mecanismo para eludir los controles son los convenios o contratos entre el estado y organizaciones de carácter privado sean ellas las organizaciones no gubernamentales o los entes semi públicos que manejan recursos de obligatorio cumplimiento o aquellas que surgieron como entes para estatales y que cumplen funciones de beneficio general, unas y otras se han convertido en claustros cerrados de los que se han apoderado grupos organizados que se hacer reelegir una y otra vez y que disponen de los presupuestos a la sombra del sigilo, en ese limbo jurídico medran los ladrones honrados. Valga la salvedad que esas instituciones han sido beneméritas históricas, pero desafortunadamente muchas de ellas han mutado en cotos de caza, cuyas juntas directivas caen en manos de vivos que obtienen poderes unas veces entregados por electores indiferentes, otras como resultado de campañas cuidadosamente diseñadas y financiadas por el grupo de poder, que a la sombra de lo privado,  terminan manejando los inmensos presupuestos públicos, fruta madura sin celador a bordo. 

 

Nos surge la duda si al pasar los dineros públicos a uno de estos entes privados se transforma  la condición de dineros propiedad común en recurso de libre disposición ¿será esta  una manera “legal” de eludir el control de la endeble talanquera de las llamadas ías?. Esta operación de común ocurrencia se camufla al enfocar los reflectores en “los políticos” como los únicos responsables de la corrupción mientras que los privados corrompidos son empresarios no vigilados que cómodamente se apropian de la mayor tajada de los ilícitos.

 

Así se están robando al país, todo dentro de la ley, todo es legal, nada que criticar y quienes se atrevan a revelar o investigar las trapisondas son sujeto de demandas por calumnia, persecución a través de la prensa venal y recientemente a través de los montajes apropiados en las redes sociales como las fotografías editadas y las noticias maliciosas.

 

Corolario: los profesionales expertos siempre actuarán dentro de la ley por lo tanto podemos concluir: no todo lo legal es honesto y muchas veces lo honesto termina siendo condenado; ¡qué susto de la justicia en manos de los injustos!.

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Otras opiniones

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2 COMENTARIOS

  1. La ruleta de la fortuna estaen juego querido Juan Guillermo, no se necesita ser un “brujito” para saber que los ratones, se alistan a perseguir el queso y como en las carreras de ciclismo el patrocinador será el mayor beneficiario. Se perdió el sentido real de hacer sociedad con servicio real (política) hace mucho rato. Que pasaría si todos los postulados a gobernación y alcaldía fueran centenials?

  2. Si Señor, ahora es muy facil ser bueno para lo malo y muy malo para lo bueno, nos confundimos y vemos como las tácticas superan la realidad, en Colombia existen personajes de talla internacional hasta con nombres de corte ruso con altas votaciones en el remedo democrático de nuestro sistema, tuve la peor experiencia en el campo burocrático por ser honesto y honorable, mientras esos personajes se llenaban los bolsillos yo sufría los indecible, cargando culpas con montajes espectaculares que no he podido lograr para mí reivindicación. Hay allí, incluidos Alcaldes, directores de despacho muy importantes, procuradores delegados, contralores delegados, académicos, asesores, contratistas y otros que cada vez quedo absorto de haber caído en semejante red. Hoy todos estos sinverguenzas se mofan de todo lo ocurrido. Ahora puedo temer que una denuncia oficial con la justicia de la mano de los corruptos me mande a una cárcel a pagar lo que no debo y no he tomado.
    Hoy escribo sobre el tema abiertamente para que toda Colombia conozca la realidad de la que usted habla en su columna.

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