Adriana Vallejo
Columnista
Esta semana se presentó el Índice Departamental de Competitividad 2023. El informe fue elaborado por la Universidad del Rosario y el Consejo Privado de Competitividad (CPC). Los resultados de este año corresponden a la última medición de la gestión de los actuales mandatarios territoriales e incluye los resultados en materia de condiciones habilitantes, capital humano, eficiencia de los mercados y ecosistema innovador, los cuales están compuestos por diferentes pilares que componen el índice.
Las cifras del estudio permiten conocer los avances logrados en cada departamento. Igualmente, para los nuevos mandatarios departamentales y locales el informe provee una útil herramienta de diagnóstico para establecer la línea base en los próximos planes de desarrollo territorial. También para formular estrategias que permitan responder a los retos de competitividad que cada departamento debe asumir en los próximos años.
Risaralda ocupó el cuarto lugar en el ranking de competitividad con un puntaje de 6,22 sobre 10. La primera posición del Índice Departamental de Competitividad la tuvo Bogotá D.D. con un puntaje de 8,47, seguida por el departamento de Antioquia con un puntaje de 6,72 y Atlántico con 6,31.
El departamento mantiene la misma posición nacional frente a la medición realizada el año pasado. Es importante destacar que Risaralda tiene el ranking más alto de competitividad de la región, es decir, está por encima de los otros dos departamentos del Eje Cafetero, incluso por encima del Valle del Cauca.
Los resultados son producto del avance en algunos pilares y de mantener buenos resultados en otros. Se mejoró en el pilar de instituciones en el cual el departamento pasó de ocupar el quinto lugar a estar en la segunda posición. También en materia de sofisticación y diversificación de mercados en el cual Risaralda pasó del noveno al segundo lugar. En el pilar de salud ocupó el tercer lugar. En adopción de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) Risaralda se mantiene en el segundo puesto desde el año 2021.
Contribuyeron a mantener la posición en Índice Departamental de Competitividad, entre otros, la mejora en la gestión de regalías y en la gestión fiscal, la penetración de internet, el número de graduados en los programas en TIC, la diversidad de la canasta exportadora y el número de destinos de exportación.
Por último, es importante que en el departamento se revisen las buenas prácticas territoriales que para cada pilar incluyó el estudio.

