Por: Fabio Castaño Molina
Al caído caerle, podríamos decir ante el creciente fenómeno de deserción escolar que no solo se está presentando en Colombia, sino que también afecta a muchos países el mundo. Las causas de la deserción escolar pueden ser variadas y complejas, entre las cuales se encuentran el bajo rendimiento escolar, las dificultades académicas, el trabajo, falta de apoyo familiar, padres ausentes que migran por ir en busca de otros horizontes; dificultades económicas, así como otros factores sociales y emocionales. Cifras del Ministerio de Educación, indican que históricamente en nuestro país, las cifras más altas de abandono temprano de la escuela se han ubicado en la secundaria, seguidas por las educación inicial y educación media. Y menciono que al caído caerle, porque ahora resulta que ahora hay menos estudiantes, cierre de colegios y menor fuerza laboral a causa del efecto dominó que está generando la caída de los nacimientos en Colombia. En los últimos seis años, se reportan miles de cierres, con cifras que hablan de más de 6.000 sedes educativas cerradas, incluyendo más de 2.400 privadas y más de 3.800 oficiales, debido a la drástica caída en el número de estudiantes, afectando la sostenibilidad financiera de las instituciones y reduciendo la matrícula de forma alarmante. Se trata de una situación en extremo preocupante si se tiene en cuenta que Colombia tiene una de las caídas más rápidas en natalidad entre los países que hacen parte de la OCDE, superada solo por Chile, con una reducción del 35% en nacimientos en 2024 respecto a 2008. El tema tampoco se reduce a que los niños y niñas no quieran o no puedan estudiar, pues las ayudas o subsidios de los gobiernos nacional, departamental y municipales, están a la orden del día, con almuerzos, refrigerios, kits y transporte escolar, entre otros incentivos. Aquí la pena destacar que, en ciudades como Pereira, la alcaldía activó esta semana su estrategia “Primero a Estudiar”, para que ningún niño o joven se quede por fuera de las aulas. Esta iniciativa busca en esencia reducir la deserción escolar, recorriendo casa a casa para identificar a niños, niñas y jóvenes que se encuentran por fuera del sistema educativo e invitar a sus familias a matricularlos en las instituciones educativas más cercanas a su lugar de residencia y corroborar como lo ha expresado el propio alcalde Mauricio Salazar que la educación es una prioridad de su administración. Gracias a este programa, el año anterior se logró recuperar a más de 1.800 estudiantes que se encontraban en riesgo de deserción escolar en diferentes sectores de la ciudad. Vale la pena anotar que en Dosquebradas y en general todo el departamento, las autoridades educativas están implementando estrategias similares a las de Pereira, pues el tema de la deserción escolar se ha convertido en una pandemia que requiere atención inmediata de toda la comunidad en general. ¡Así que pilas con nuestros chicos, que no hay excusa para llevarlos a la escuela!

