“La fenomenología de Lévinas” Segunda parte

Emanuel Lévinas inicia su proyecto filosófico basado en el Otro, en su misma alteridad, frente a una ontología que reduce toda la realidad a la pregunta por e ser, y a una diferenciación del mundo reducida a la identidad de las esencias.
En su libro la “Totalidad e Infinito”, el Otro no es otro con una alteridad relativa, como en una comparación; la alteridad del Otro, no depende de una cualidad que lo distinguiría del yo. Su diferencia no reside su diferencia en que no sea como yo, porque reduciríamos su diferencia desde la identidad.
El otro es el otro, no la falta de nuestra identidad; el otro es presencia que desborda, fija su jerarquía de infinito. Es por ello que la relación con el otro
no puede ser una relación cognoscitiva, ya que toda etiqueta o categoría fallaría en su intento de capturar la infinitud que supone el otro. Es por el que el otro siempre nos desborda, siempre sobrepasa nuestros intentos de conocerlo.
Para poder llegar al otro hay que trascender el ser y la identidad; ese otro siempre se nos presentará como infinito. Para Lévinas la trascendencia no es el movimiento de la conciencia hacia los objetos, como lo pensaba Husserl, ni el arrojamiento del ser humano en un mundo ya dado como, lo observa Heidegger. El yo trasciende en la medida que tiene contacto con el otro, y es allí el valor que tiene la alteridad, que siempre será infinita.
El carácter infinito de la alteridad desborda toda relación epistemológica para sólo permitir una relación ética. Y es justamente esta relación ética con
el otro la que nos impone una responsabilidad hacia él. El otro me importa, me afecta, y su presencia nos exige que nos encarguemos de él como mandato ético.
Con solo su mirada, ya me hago responsable de él; su responsabilidad me incumbe. No estamos en una relación ante iguales, sino en una relación asimétrica donde la responsabilidad nos imprime unos deberes morales con el otro en vez de unos derechos personales. Es aquí donde nace para Lévinas el comportamiento ético, una filosofía basada en un ser-para-otro, y esta responsabilidad marca un límite a nuestra libertad, ya que cuando es pensada como libre albedrío de un sujeto forma parte del olvido del otro, ya que nuestras acciones influyen en los demás. Continuará…

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