Las aves también callan

Hay momentos para todo, algunos se dan con ruido y otros llegan con calma; a veces se puede estar en paz y en ocasiones, hay que hacerle frente a la batalla. Hay tiempos de soledad, donde la única compañía de tu voz, se hace necesaria; a veces en cambio, el ruido te invitará a que sigas otra dirección y de tu cascarón salgas.
No hay que concluir que, si en el cielo hay una nube, es probable que una tormenta caiga, o porque alguien no sonríe, entonces la vida le sabe amarga. Hay días para todo, días soleados incluso, en que las aves también callan y eso no significa que no volverán a cantar, es solo un momento que pasa. En ese silencio, escucha las hojas de los arboles que mientras van cayendo, danzan; cuando las aves vuelvan a trinar regocíjate en la melodía que cantan. Observa su vuelo silente y el agitar de sus alas, porque no siempre la felicidad es ruidosa, ni la melancolía opaca. Las aves callan e incluso de su vuelo, se cansan. La lluvia cesa, el sol se oculta y la mariposa rompe su crisálida. No siempre es el fin, solo es un momento que pasa.

Artículo anterior
Artículo siguiente

Otras opiniones

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -