Las cartas sobre la mesa

Oscar Alberto Díaz Garcia

Columnista

Permítanme referirme a un tema que involucra  el inmenso riesgo que vive Colombia de perder su  maltrecha soberanía y de paso su ya escasa democracia: las relaciones con Cuba. Desde la época del bogotazo nuestro país inicio a transitar el camino que le fue marcando el comunismo de Castro, primero con disimulo, después con desfachatez y siempre con  falacias, violencia,  traiciones y engaños.  El culmen de nuestras desdichas sobrevino con el gobierno Santos,  seguido por otro periodo de transición en manos de un gobernante pusilánime y   en manos de un congreso arrodillado al narco socialismo corrupto que desconociendo la voluntad soberana del pueblo avalo los espurios acuerdos de la Habana. Ahora mismo con absoluto descaro Santos está destapando sus cartas; cartas marcadas que el país conocía desde siempre pero que desde su óptica obtusa no miraba el abismo para donde nos llevan.

Carlos Alonso Lucio hace una juiciosa apreciación de la situación mediante el análisis de  las cartas cruzadas entre Santos y Timochenko  hace un par de semanas.  Dice Lucio que “Es muy interesante observar ese cruce de cartas sobre todo porque en la respuesta del expresidente están impresas algunas trazas del ADN de su negociación de La Habana que constituyen un magnífico ejemplo de los errores que nunca deben cometerse en un proceso de paz.”

“Fue un error haber creído que la tutela suprema que ejercía  Santos sobre los grandes medios de comunicación le daba para alcanzar, a punta de titulares de respaldo internacional y premio nobel, la legitimidad que acababa de quedar en entre dicho, a punta del voto popular, con la victoria del No en el plebiscito…Por definición, en un proceso de paz en Colombia ni Coca-Cola mata tinto, ni Nobel mata pueblo”

¿Tiene algún grado de justicia adjudicarle la responsabilidad de la existencia de las disidencias de las Farc al presidente Duque?…  ¿Si no es justo responsabilizarlo por la existencia de las disidencias y si las disidencias  han asesinado a un porcentaje importante de exguerrilleros y líderes sociales, cómo entonces adjudicarle al presidente Duque la responsabilidad, tal como lo hace el expresidente Santos en su carta?… ¿La desmovilización militar de las Farc forma parte de lo que se denomina la implementación de los acuerdos,  o no? “

¿La implementación correspondiente al gobierno Santos, según el cronograma de los acuerdos, se cumplió al 100 % tal como lo sugiere el tono de la carta?  Es muy importante clarificar este punto especialmente porque si esto es así, entonces todas las estructuras de las Farc debieron de haber estado desmovilizadas el 7 de agosto de 2018, hace 30 meses, cuando hubo el cambio de gobierno, salvo las de Gentil Duarte e Iván Mordiscos, quienes desde antes dijeron que no lo harían.  Todo indica que no fue así;  en el gobierno Santos la implementación de la desmovilización no se cumplió pues Santos mismo propicio el incumplimiento de parte de las Farc.

Si politizar la paz ha sido un error, por que  Duque, sin ser responsable de las fallas protuberantes de los espurios acuerdos, ¿nada hace? ¿Tanto le teme a romper relaciones diplomáticas con Cuba? ¿No se percata que aun así Biden, con la proverbial doble moral del Tío Sam,  pretenda aparecer ante la dictadura cubana como un amigo, rechaza de plano gobiernos totalitarios que favorecen el terrorismo?  Porque es poco probable que los EEUU saquen a Cuba de la lista de países que favorecen terroristas. Y de hecho, tanto las Farc desde sus disidencias, como desde su actual partido, junto con el ELN, son organizaciones narco-terroristas.

Las estructuras que soportan la existencia de las narco-subversivas Farc con su carnal ELN siguen vigentes, fortalecidas, campantes. No nos engañemos: Estamos asistiendo a una inmensa conjura de todos los poderes del Estado para propiciar el triunfo del castro-comunismo  en las próximas elecciones, en contravia de una nación en su mayoría amante de las libertades.

Otras opiniones

- Advertisement -

1 COMENTARIO

  1. Dr.Oscar Alberto:”Las cartas sobre la mesa” nos erizaron la piel. Leída esta “70 veces 7” super-extraordinaria columna, protegida por hechos del conocimiento nal, nos asalta el temor que en nuestra amada Colombia se implante un fatal, desgraciado narco-castro comunismo al estilo Venezuela. Dios y La Virgen nos protejan de semejante desventura. 0rlando,Fl.,feb27/2021.

- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -