Rubén Darío Franco Narváez
En los 14 municipios de Risaralda, la luz de la Navidad 2025 brilla con una intensidad que va más allá de lo artificial. Las calles principales se han vestido de estrellas centelleantes y vistosos arreglos, llenando el alma de propios y extraños con esa inconfundible alegría de diciembre.
Pero, más allá del deslumbramiento visual, hay un sonido que enciende la verdadera chispa de la temporada: el jolgorio de los niños en Pereira. Sus voces entonando villancicos y el fuerte sonar de sus instrumentos musicales -resuenan en el aire- haciendo renacer la esperanza por la inminente llegada del Niño Dios.
Hoy, viernes 19 diciembre 2025, cumplimos con el Cuarto Día de la Novena de Aguinaldos. La contemplación de este día, es profunda y necesaria: se centra en la humildad, la pobreza y la sumisión del Niño Jesús desde el seno de María. Meditamos cómo su aceptación de la debilidad y la humillación, nos enseña la verdadera adoración a Dios.
La Novena de preparación a la Navidad es, según la Iglesia Católica, una de las más importantes históricamente; remontándose a la Edad Media en España y Francia, para rememorar el embarazo de la Virgen María.
Sin embargo, la entrañable versión que celebramos en Colombia y Ecuador tiene una firma particular: la del fraile ecuatoriano Fernando de Jesús Larrea (1700 – 1733). A la temprana edad de 25 años, el fraile, comenzó a escribirla por encargo de doña Clemencia de Jesús Caycedo Vélez, fundadora del colegio La Enseñanza en Bogotá.
La señora Caycedo Vélez, buscaba un texto que no solo recreara la llegada al mundo del Niño Dios, sino también los días previos, incluyendo el recorrido de los Reyes Magos. Así nació no sólo la Novena que inicia cada 16 de diciembre, sino también el inolvidable cántico del “Dulce Jesús Mío”. Durante estos nueve días, las familias se congregan, preservando esta hermosa tradición de orar y esperar juntos frente a la llegada del Niño Dios, que tendrá lugar a las 00:00 del 25 de diciembre.
Que la luz artificial -en las calles pereiranas- sea un reflejo luminoso, que el Niño Dios enciende en nuestros corazones.
Nota: Periodistas de Risaralda, disfruta de un día especial, en la residencia de su Vicepresidente Padre Nelson Giraldo Mejía, con villancicos, maracas, buñuelos y natilla.

