Alexánder Ríos Arboleda
Columnista
En convocatoria que hiciera el Gobierno Nacional, a marchar el miércoles 7 de junio en defensa de las reformas que tramita en el Congreso de la República, asistieron los mismos de siempre y pagados con los impuestos de los colombianos, ellos son un cúmulo de sindicalistas de varias instituciones del Estado; destacándose Fecode que representa al gremio de los educadores, quienes en varias de las marchas sacaron a protestar a los alumnos que en su mayoría son menores de edad; de igual forma se vieron los estudiantes del SENA. Y el común denominador fueron varios empleados públicos y contratistas que acorde a las amenazas del presidente, tiemblan en sus puestos hasta los porteros, sino salían a protestar.
Ya en las calles y la plaza pública, se vieron a los educadores vociferando por la aprobación de una reforma a la salud, que por cierto no los toca, debido a que hacen parte de un régimen especial que los cobija. El presidente subido en la tarima, sentenció amenazas veladas a muchos colombianos; al referirse a las encuestas que miden la aceptación de su gestión, certificando que son una mentira, publicada por los medios de comunicación. En conclusión a quienes consultan las diferentes empresas encuestadoras, son unos mentirosos.
El Presidente se autoproclama como un hombre honesto, pero no da cuenta que sus alfiles de campaña, en especial Armando Benedetti está expresando que su elección tuvo el ingreso de 15.000 millones de pesos irregularmente, y éste a su vez pronostica que, si cuenta toda la verdad varios irán a parar a la cárcel. Esta misma historia la vivió Ernesto Samper, y según él no vio el elefante que se le entró a su campaña presidencial, hoy anda como un paria, mirado de reojo en cada recinto al que llega, tratando de lavar su espuria elección y una historia de corrupción que lo reconocen propios y extraños.
Para polarizar a Colombia, Gustavo Petro afirma que varios medios de comunicación le tienen odio a la Vicepresidente por su color de piel; pero hace algunos meses, cuando el nivel de popularidad de ésta le ayudó a ganar, la divulgación sin restricciones por parte de los medios no era racista, y si eran excelentes informativos.
Para redondear las mentiras el Presidente candidato, señala que le quieren dar un golpe blando, por que se ha denunciado las anomalías de su campaña, desde los dineros sucios que dice Benedetti entraron, hasta la utilización de un polígrafo en palacio para resolver un problema particular de su saliente mano derecha, que incluyó ordenes de chuzadas a los teléfonos de dos empleadas domésticas. Así mismo se han puesto en conocimiento de las autoridades los dineros mal habidos por parte de su hijo Nicolás Petro, narrados por su exesposa. Con todo este arsenal de desaciertos de Gustavo Petro, está escribiendo una historia que como a Samper el tiempo se la cobrará.
P.D. Andan por el Eje Cafetero un buen número de rumanos, participando de un reality
show, periplo que terminará en Buenos Aires Argentina.

