*Lina María Arango D
Columnista
A menos de cuatro meses de las elecciones territoriales, traigo una vez más el tema de las barreras que tienen las mujeres para participar en política y que desde la práctica y experiencia personal puedo confirmar y alimentar. Aunque algunos políticos de la región Eje Cafetero continúan negando las desventajas que tienen las mujeres a la hora de competir en política, lo cierto es que en la competencia electoral por el poder local, regional y nacional, las barreras que debemos afrontar las mujeres para participar en política continúan vigentes.
El Partido Alianza Verde se ha destacado desde hace años por promover desde el Congreso de la República, acciones afirmativas y marcos legales que abren el camino para aumentar la participación política de las mujeres y reducir las brechas de género en diferentes ámbitos –Social, económico, tecnológico, economía del cuidado-. Esa fue tal vez una de las motivaciones que tuve para decidir participar en política hace cuatro años, donde fui candidata a la gobernación con un resultado de 40 mil votos. Sin embargo, las dinámicas internas del partido y su funcionamiento en el nivel territorial, me permitieron concluir que sus prácticas no se diferencian mucho de los partidos tradicionales. Los cálculos de poder, las sumas y restas para sacar del juego a copartidarios así defiendan las mismas causas, las dobles agendas que hacen el juego –dividen- y benefician a políticos tradicionales y la dificultad que tienen sus líderes en trabajar por causas comunes y reconocer el liderazgo legítimo del otro, los tienen hoy, en una división interna en Risaralda, que pueden afectar los resultados positivos que se tuvieron en el año 2022, donde fueron electos dos de los cuatro representantes a la Cámara de Risaralda.
Actualmente el Partido Verde cuenta con dos buenas precandidatas a la alcaldía de Pereira que serán medidas a través de una encuesta en las próximas dos semanas. La ingeniera Industrial Diana Osorio, propuesta por el sector del representante Alejandro García y la administradora ambiental Nancy Henao, propuesta por la Representante Carolina Giraldo. En principio, es positivo que desde el partido se promuevan liderazgos femeninos competentes que busquen administrar la ciudad, cosa que poco pasa en partidos de Pereira como el liberal. Sin embargo, el mensaje hacia afuera es confuso, pues no sólo evidencia la fractura interna de los verdes, si no la necesidad de sólo apoyar mujeres que representen un círculo específico, descalificando y debilitando aquellas que no son comité de aplausos.
Las únicas mujeres que pueden entrar al círculo son las que sean “de alguien”. La independencia incomoda y las causas y liderazgos son desestimados si no existe la certeza de garantizar el control sobre ellas. De allí que quien se atreva a participar será cancelada por cuestionar alguna decisión de quien como en otros partidos, decide quien va y no con aval del Partido Verde.
PD- Prefirieron no tener candidato a Gobernación, a reconocer los resultados positivos de hace cuatro años.

