James Fonseca Morales
Columnista
Hace 72 años se estrenó en Paris la obra teatral La Cantatrice Chauve, La Cantante Calva, en español; aunque en el escenario nunca aparece una cantante, con o sin cabello. Contrasentidos semejantes hacen de esta pieza la más destacada del teatro de lo absurdo, que inmortalizó a su autor, Eugène Ionesco, un escritor a quien no le gustaba el teatro.
Los habitantes de nuestra Área Metropolitana asistiremos ahora a una función local del teatro de lo absurdo, pero en un Juzgado Administrativo de Pereira, cuando se ventile un proceso judicial en el que el Municipio de Dosquebradas se demanda a sí mismo, para dejar sin efecto la adjudicación de un contrato, firmada por quien, hasta hace poco, fue su Secretario de Educación Municipal.
Esta obra se inició con la apertura de la licitación pública No. LP-011 de 2021, cuyo objeto era contratar la prestación del servicio integral de aseo para los colegios oficiales, durante el calendario escolar 2021.
En ella presentaron propuestas Nase Colombia S.A.S. y Asservi S.A.S., que obtuvo el mayor puntaje del comité evaluador, que recomendó adjudicarle el servicio.
El Secretario de Educación de Dosquebradas de entonces, Celso Omar Parra Sierra, argumentando que la propuesta de Asservi S.A.S. no se ajustaba a las especificaciones técnicas solicitadas en los pliegos de condiciones, se apartó de la recomendación y adjudicó el contrato a Nase Colombia S.A.S, cuya oferta valía $ 766.053.360, frente a $ 728.154.000 de Asservi.
La justificación del Secretario para desechar la recomendación, fue absolutamente absurda, argumentó que, en la descripción de unos guantes contenida en la oferta, en lugar de anotar: “borde en los puños para su fácil calzado”, aparecía: “borde en los punos”, pues, en lugar de digitar “ñ” quedó “n” y en otra parte, en vez de escribir: tapón para recogedor, anotaron: tapón para “recoger”.
Ninguno de estos insignificantes errores, que fueron de digitación, cambiaba el sentido de la oferta, ni inducían a error.
Para evitar que el episodio terminará en un contrato altamente sospechoso de manipulación, al funcionario le cancelaron la delegación para firmar contratos y el Municipio acudió a los jueces a pedir la nulidad del acto de su agente, para cerrar la puerta a eventuales demandas de los oferentes.
Aparentemente la administración municipal de Dosquebradas, al demandarse, obró para evitar males mayores, pero eso no borra su absurda su posición anterior, al mantener en su cargo al Secretario, después de que la Procuraduría le abrió una indagación preliminar, en 2020, por presuntas irregularidades en la contratación del internet para los colegios y, en mismo año, fue necesario que revocara la adjudicación de una licitación para reparar 44 colegios, en 100 días, a un costo absurdo, de $6.194.892.999, equivalentes a 1,5 millones de dólares.

