Marta Elena Bedoya Rend?n
Columnista
Hace tres años por incumplimiento en los pagos de arrendamiento, la Alcald?a de Pereira dio por terminado el contrato de los parqueaderos ubicados en la Plaza C?vica de Ciudad Victoria, que la administraci?n del alcalde Israel Londo?o, superando su periodo de gobierno, hab?a contratado por 5 años con un particular: el uso, mantenimiento y aprovechamiento econ?mico? y por cuyo irregular manejo e incumplimiento dio lugar a la denuncia del? concejal Carlos Alfredo Crosthwaite.
Muy bien y como correspond?a, la terminaci?n del contrato realizado por la actual administraci?n municipal, pero lo que no entendemos es que hoy despu?s de tres años los parqueaderos sigan cerrados, sin operarlos, cuando es uno de los negocios más atractivos para cualquier inversionista que prefiere antes que construir, tumbar la edificaci?n y convertir su lote en un parqueadero, o si no, una fugaz revisi?n del centro de la ciudad, nos dar? la raz?n.
Importante recordar los hechos que antecedieron a su construcción en el 2003, que en cumplimiento del art?culo 120 del Acuerdo 18 de 2000, nos se?alaba, se deb?a establecer un sistema de parqueaderos p?blicos vehiculares, recuperar el espacio p?blico y fijar como prioritario la localizaci?n de parqueaderos en las centralidades urbanas, garantizando el v?nculo funcional entre el sistema de parqueaderos y la zona de influencia de los intercambiadores de transporte masivo.
Se cumpli?, pero, es inconcebible que ese patrimonio tan valioso de ciudad, se mire con indiferencia y que hoy no est?n operando 498 parqueaderos p?blicos suberr?neos, bajo la plaza c?vica, dejando el municipio de percibir ingresos importantes y ante todo mitigar el peso de la congesti?n vial por el acceso de los? veh?culos al centro tradicional. Se quedaron buscando un operador.
Preguntamos: ?Por qu? no los opera el mismo municipio? ?Por qu? no crear una gerencia para el manejo de los mismos con procedimientos claramente definidos? ?Preferimos tenerlos cerrados?
La conclusi?n de este episodio es que lo que nada nos cuesta, hag?moslo fiesta. Gran sentimiento de frustraci?n nos embarga por? todo el irregular manejo, por ello recordar: Que primero trataron de venderse por una administraci?n pasada, afortunadamente, su ubicaci?n debajo de una plaza p?blica y su naturaleza mixta, impidieron tal desatino. Luego, en la alcald?a de Londo?o, como no tenemos la capacidad de administrar lo p?blico, se beneficia a un particular que no cumpli? con lo m?nimo, como era su mantenimiento y como resultado una situaci?n de total deterioro, y, ahora en la Alcald?a del Cambio que tenemos la oportunidad de hacerlo, preferimos tenerlos cerrados.
?Se espera una responsable conciencia de lo p?blico!
