*Jorge Enrique Osorio Vel?squez
Columnista
La estructura urbana de Pereira corresponde al patr?n de ?Damero en Ladera?, difundido en la regi?n centro occidental de Colombia durante el proceso de poblamiento realizado por Antioque?os y Caucanos, que se inicia en los albores del siglo XIX con las fundaciones de Abejorral, Sons?n y Aguadas y que concluye con las poblaciones que nacen en los actuales departamentos del Quind?o y en el norte del Valle del Cauca en las primeras d?cadas del siglo XX.
El ?Damero? cuyo origen se remonta a la antig?edad cl?sica, se incorpora dentro de la empresa fundacional llevada a cabo por los españoles en Am?rica durante la conquista y la colonia, teniendo un ejemplo en nuestra regi?n en la actual Cartago, sin embargo, no es hasta el siglo XIX cuando este tipo de estructuras urbanas se difunden por nuestra geograf?a ostentando una particularidad, ya no estar?an emplazadas en las topograf?as planas preferidas por los ib?ricos, sino sobre relieves caracterizados por fuertes pendientes como en los que hoy vemos la mayor?a de las poblaciones derivadas de este proceso.
De esta forma Pereira desarrolla una estructura urbana acorde a dicho patr?n que hoy se observa en las manzanas del centro tradicional y en ?reas donde se expandi?, que aunque sin tener comparaci?n con las condiciones topogr?ficas, en algunos casos extremas en que se emplazaron muchas poblaciones en la regi?n, le correspondi? adaptarse a un relieve cuyas pendientes presentaban un mayor dramatismo en la ladera norte sobre el r?o Ot?n e inventarse una topograf?a para la implantaci?n de la cuadr?cula milenaria a partir de la carrera novena en direcci?n sur, rellenando cuanta ca?ada fue encontrando el proceso de expansi?n, como sucedi? con Egoy?.
Esta práctica consecuente con una mentalidad propia de la modernidad, en la que el ser humano impone su voluntad a la naturaleza sin consideraci?n alguna, ha quedado impresa en la fisonom?a de la Ciudad, resultado de la ausencia de di?logo entre la expansi?n de su trama y los valores ambientales y visuales existentes en su entorno natural y que como se indic? se expresa en lo sucedido con sus vaguadas y microcuencas; sin embargo, esta forma de proceder puede transformarse en los nuevos retos urbanos de la Pereira del siglo XXI, como por ejemplo en el caso del Batallín San Mateo, donde con un enfoque que valore la potencialidad ambiental presente en las cuencas de las quebradas La Dulcera y La Parida a su paso por este predio, se logre el adecuado equilibrio en t?rminos de espacio p?blico, vivienda y equipamientos sociales dando as? un vuelco al paradigma.
*Profesor Universidad Cat?lica de Pereira

