Ingeniero Industrial Alexander Ríos Arboleda
Antes de la elección de Gustavo Petro hablé con mi hijo y le indiqué que no era la persona adecua para llegar a la Presidencia de la República; En especial por que ya había sido probado en la Alcaldía de Bogotá, en donde sus propios amigos lo tildaron de déspota deizquierda.
No logré persuadirlo para que cambiara el voto, una vez el Pacto Histórico triunfó, lo único que hice fue desearle lo mejor, para que el país por lo tanto también se beneficiara. Hoy a dos días de cumplir un año de la posesión en el cargo mas importante del país, el balance es mediocre en la mayoría de frentes administrativos y en el cúmulo de escándalos, que están igualando este gobierno al deslegitimo de Ernesto Samper.
En lo administrativo, de 19 ministros que nombró para acompañarlo a gobernar, ya ha cambiado a 11 de ellos, es decir cerca del 60%. Se repitió la historia de su paso por Bogotá, el déspota despidió ministros de alto nivel como Ocampo, López y Gaviria, porque debatían al interior del gobierno polémicos borradores de proyectos de ley que no iban encausados en propósitos técnicos de ajustes a la salud, a los temas laborales y} pensionales, sino por el contrario, reflejan intereses ideológicos, de espalda a la realidad nacional y mundial. Otros removidos, fueron por su incompetencia y rivalidad con el Congreso y la opinión pública en general, como los ministros Corcho, Vélez y Prada. Y finalmente en una variopinta de motivos entre ellos de corrupción, dejaron a otros sin el cargo.
Como si fuera poco, esta ineficacia administrativa que le ha ocasionado al país atrasos en la ejecución presupuestal y tormentas económicas por declaraciones descontextualizadas, hoy los escándalos de dineros mal habidos salieron a la luz pública.
Unos por la mano derecha de Petro, Laura Sanabria, que guardaba altas sumas de dinero en su apartamento y originaron hasta el suicidio de un oficial de la Policía. Otro, por el cercano asesor de campaña y exembajador Armando Benedetti, quien afirmó en un arrebato de sinceridad que, a la campaña del hoy presidente le consiguió 15.000 millones de pesos no contabilizados.
Pero el más inquietante relato ante la Fiscalía General de la Nación, es el de Nicolás Petro, quien confirma lo dicho por Armando Benedetti, a la campaña presidencial si entraron dineros que no fueron reportados ante el Consejo Nacional Electoral, superando los topes permitidos legalmente para este tipo de contiendas políticas.
Todo lo que varios analistas sospecharon del triunfo de Gustavo Petro se esta volviendo realidad, compraron la elección y hoy como Ernesto Samper, todo fue a sus espaldas.
P.D. Novela en Pereira del Pacto Histórico. Mientras Oscar Cruz se inscribió con el aval de este conglomerado político a la aspiración a la Alcaldía, su copartidario Alexander Pérez que iba a refrendar la misma aspiración, no lo pudo hacer, por lo tanto, denunció ante la opinión pública que los documentos aportados por Cruz son espurios y así empiezan a confirmarlo los representantes legales de los partidos asaltados.

