Juli?n C?rdenas Correa
Columnista
Leyendo el libro Titanes de Tim Ferris, el cual contiene ?t?cticas, rutinas y h?bitos de multimillonarios, estrellas y artistas famosos?, por muy banal que suene el libro y su tem?tica; ir?nicamente uno de los entrevistados, un excomandante del grupo SEAL de Estados Unidos; recomend? un libro, que a su vez se pide leer a los integrantes de dicho grupo SEAL (Que recordemos fue el que dio de baja a Osama Bin Laden): Si esto es un hombre, de Primo Levi.
En innumerables libros he le?do citas que mencionan a Primo Levi y sus libros, pero dada la sugerencia espec?fica que le? en el libro de Ferris, decid? asumir la lectura del libro de Primo Levi.
Y no dudo en asegurar que la obra en menci?n, Si esto es un hombre, es un libro que deber?a ser le?do por todos aquellos que en alg?n momento u otro enfrentamos situaciones adversas, o sea, el libro deber?a ser le?do por todos nosotros, seres humanos.
Por mucho que se lea sobre el Holocausto perpetrado por los Nazis en la Segunda Guerra Mundial, leer las l?neas de Primo Levi, un jud?o italiano que estuvo en un campo de concentraci?n subalterno al de Auschwitz; literalmente nos deja sin aliento, al borde de las l?grimas, nos transmite la crueldad expresada al l?mite y la deshumanizacion sistem?tica como objetivo de los perpetradores.
Y digo que el libro deber?amos leerlo en las escuelas, en los colegios, en las universidades, en nuestras casas, no como referente de la maldad de la que han sido capaces algunos seres humanos, sino de la capacidad de resistencia de otros tantos; porque en el libro y en la historia es evidente que es ?f?cil? ejercer la humillaci?n al l?mite, pero también que si queremos, podemos soportar las mayores humillaciones, la mayor victimizaci?n y por qu? no, salir engrandecidos de ello.
A Primo Levi y otros millones de jud?os se les quitaron no s?lo sus seres queridos, sino también sus casas, sus costumbres, sus ropas, sus fotograf?as, sus recuerdos, literalmente, todo.
Alternar un trozo de tela como plantilla, un mes en un pie, y otro mes en otro pie; a?n con ambos pies heridos y ensangrentados; pedir prestada una cuchara a otro, mientras se observa c?mo el otro la lame hasta el l?mite para no entregarnos la cuchara con alg?n resquicio de comida pegado en ella, porque en esas condiciones lo más ?nfimo era significativo; o tratar hasta el m?ximo de obtener un m?nimo de tela del borde de alguna camisa para limpiarse la nariz y obvio, conservarlo como pa?uelo; son s?lo algunos de lo relatos de Primo Levi que evidencian que cualquiera, independientemente de la situaci?n en que se encuentre, por extrema que sea, estar? en mejores condiciones de las que estuvieron Levi y los otros millones que pasaron por los campos de concentraci?n y de exterminio nazis.
Con raz?n los SEAL lo leen. No es de motivaci?n el libro de Primo Levi, es de situaci?n extrema, de vida al l?mite, de conciencia, de humanidad y sobre todo de la necesidad de agradecer por lo que se tiene.
