Otoniel Arango Collazos
Columnista
El t?rmino Naci?n hace referencia esencialmente al elemento humano; por eso existen entidades como la Fiscal?a General de la Naci?n y la Procuradur?a General de la Naci?n, en contraposici?n a otras que como la Contralor?a General de la Rep?blica, hacen referencia a la cosa p?blica; Res: Cosa. P?blica: Que es de todos.
Pero la Naci?n no es la simple sumatoria de personas o de pueblos, pues se requiere para su existencia de un pasado com?n, un presente compartido y una perspectiva de futuro. El territorio sirve a la Naci?n para conformar un Estado; no se concibe un Estado sin territorio, pero si una naci?n, como sucedi? por muchos años con la Naci?n Jud?a, la cual reun?a todos los elementos arriba mencionados a pesar de no tener territorio. La Naci?n tiene sentido de Patria, pues seg?n el Diccionario de la Lengua española patria es ?la suma de cosas materiales e inmateriales, pasadas, presentes y futuras que cautivan la amorosa adhesi?n de los patriotas?.
Lo anterior para significar, que en Colombia existen varias naciones sociol?gica, cultural e hist?ricamente diferenciables, lo cual es perfectamente compatible con la noci?n de Pa?s que hace referencia a un espacio geogr?fico o a la de Rep?blica, que hace referencia a la forma en la que se organizan el Estado y el Gobierno de determinado pa?s.
Nuestra Constituci?n Nacional consagra que: ?El Presidente de la Rep?blica simboliza la unidad nacional? (art. 188) como también que le corresponde entre otras obligaciones la de defender la honra de la Naci?n y la inviolabilidad del territorio (art. 189 numeral 6) y en ese sentido, es necesario se?alar con vehemencia, que la tarea de recuperar el territorio cedido a los narcoterroristas por ausencia de Estado o por el acuerdo firmado entre Santos y las Farc, en contrav?a de lo decidido por el pueblo que vot? mayoritariamente NO, es una tarea monumental, ahora que nuestras Fuerzas militares cuentan con 40.000 hombres menos, mientras los mal llamados disidentes crecen.
El gobierno anterior los rebautiz?, como si llamarlos grupos armados residuales por ejemplo, los volviera más inofensivos. La verdad que cualquier ciudadano percibe, es que algunos delincuentes de las Farc se fueron al Congreso, mientras los otros regresaron a sus andanzas, porque como las cabras, siempre tiran para el monte o para Venezuela, que en estos momentos turbulentos, viene a ser como lo mismo. Dios guie a nuestro Presidente en tan dif?cil misi?n y guarde a Colombia de tan sangrientos enemigos. Un feliz d?a y mucha prosperidad.

