Alvaro Ramírez González
Columnista
Me enteré de la existencia de Rodolfo Hernández por accidente.
Un día escuchaba la radio de mi vehículo cuando entrevistaron a Rodolfo que se posesionaba como nuevo Alcalde de Bucaramanga.
Y donde será su acto de posesión Alcalde?, le preguntó un periodista.
“Acto de posesión?”
“No señor, yo voy con mi esposa a un juzgado, firmó el acta y listo.”
“No habrá ningún acto solemne; no me voy a gastar $ 500 millones repartiendo trago a un montón de lagartos”
“Con ese dinero hago cuatro canchas públicas que necesita la ciudad!”
Quede francamente impresionado.
Bucaramanga estaba quebrada en sus finanzas, sobreendeudada, y apenas podía pagar los intereses de la deuda.
Había que hacer una cirugía muy profunda y Rodolfo la hizo.
Se necesitaba una persona que conjugara, carácter, experiencia, fortaleza, independencia económica y amor por Bucaramanga.
Y fue por eso que ese viejo millonario decidió ser el actor de esa cirugía contra la corrupción y el despilfarro.
Berraco, salirse de su zona de confort, para enfrentar tantas adversidades, y tantos ataques.
Una dosis muy alta de patriotismo.
Bucaramanga era la caja de los Concejales, y estaba claramente parcelada entre ellos.
Rodolfo, físicamente les arrebató la ciudad, a los Concejales.
Nombró todo su equipo de colaboradores por concurso.
Nada de politiquería.
Decidió de inmediato donar todo su sueldo de 4 años con sus primas ($ 1. 192 millones) y sacó de su Empresa otros $ 1.000 millones que también donó, y formó un fondo para darle en esos 4 años, educación universitaria a un importante grupo de jóvenes pilos.
La batalla con el Concejo Municipal, donde estaban los Concejales despojados de todas esas prebendas, fue brutal.
Rodolfo los enfrentó con la ciudadanía y puso en evidencia sus mezquinas intenciones.
Al final los venció.
Hizo muchas obras que le mejoraron la cara a Bucaramanga.
Al momento de entregarle el puesto a su reemplazo, Rodolfo le entregó ante el público una paz y salvo que decía:
Bucaramanga, pasivos igual a cero!
Y además le entregó un cheque de la ciudad por $ 100.000 millones.
“Alcalde, todos esto se paga y sobra cuando se maneja el dinero con honestidad!”
Es muy simple.
Ha recibido de sus enemigos políticos más de 200 demandas y ha sido absuelto de todas.
Le queda un proceso penal por un delito que no existió.
No hubo licitación, ni contrato, ni adjudicación ni nada.
Pero la audiencia la han aplazado 4 veces por “falta de pruebas!”
Un delito que nunca existió.
En 7 días será la segunda vuelta presidencial y aparece ya Rodolfo Hernández de primero en la intención de voto de los colombianos.
Una campaña igual a la que lo llevó a la Alcaldía de Bucaramanga.
La campaña más económica que se haya conocido en muchos años.
En la primera vuelta le correspondían $ 24.000 millones por los votos que sacó.
“A mí solo denme $ 3.000 que fue lo que gasté.”
“Ni un centavo más!”
Ese es el futuro presidente de Colombia.
“Mi posesión será sin acto. Será en Floridablanca mi ciudad natal, o en un pueblecito muy pobre del Choco”
“Donde salga más barata!”
¡Genio y figura!
alragonz@yahoo.es

