Rodrigo Tabares Ruiz
Cuando evocamos los acontecimientos del 20 de julio de 1810, en nuestra memoria
colectiva está presente el incidente del florero de Llorente, suceso que tocó las
fibras nacionalistas de los patriotas frente al trato discriminatorio de los españoles
y terminó con el llamado “Grito de la Independencia". Varios personajes marcaron
estos hechos, entre los que destacamos a José María Carbonell, quien incitó a los
criollos a congregarse en la Plaza Mayor de Bogotá para expresar su descontento
ante las decisiones del Virrey de España.
La visión historicista y descontextualizada que tradicionalmente nos han
presentado minimiza los hechos ocurridos hace 213 años y los reduce a simples
anécdotas, es decir que el descontento del pueblo neogranadino se debió a la
negativa de José González Llorente de prestar el florero para el agasajo al
encomendador Antonio Villavicencio, situación que esconde la verdadera realidad
histórica y política de nuestro país. Este levantamiento popular no fue algo
espontáneo y fortuito, como algunos historiadores lo presentan. Es la respuesta a la
dominación, discriminación, desigualdad económica y la carga de tributos
impuesta durante varios años por los representantes de la corona española.
Es necesario precisar que, aunque la Junta de Gobierno, conformada hace 213 años
en la Nueva Granada, elaboró un documento conocido como el “Acta de la
Revolución”, su objetivo no era declarar la independencia de la Corona española,
sino aumentar la participación política de los criollos en el gobierno local.
El periodo comprendido entre la promulgación del Acta de Independencia del 20
julio de 1810 y el inicio del Régimen del Terror en 1816 se conoce como la Patria
Boba, término acuñado por Antonio Nariño en 1823, por la lucha entre Centralistas
y Federalistas, debido a sus diferencias políticas sobre la manera ideal de gobernar
a Colombia.
Si bien, el 20 de julio de 1810 no se logró la independencia, fue un paso importante
en este proceso y se convirtió en la antesala de momentos significativos en la gesta
independentista. El significado histórico de estos sucesos radica en que el 20 de
julio de 1810 se inició el proceso de independencia de nuestro país, que finalizó con
la derrota de las tropas realistas en la Batalla de Boyacá el 7 de agosto de 1819,
episodio que es la culminación de la extraordinaria campaña que Simón Bolívar
emprendió desde los llanos de Venezuela, para liberar su tierra, y la Nueva
Granada, y seguir la lucha hasta lograr la independencia de Bolivia, Ecuador y
Perú.
Universidad Cooperativa de Colombia

