Gilberto Trujillo
Esta columna, sin los asteriscos de separación tradicionales, no tiene sentido; espero que la pasada la hayan entendido, sobre todo en lo que tiene que ver conlos semáforos de la calle 21 con avenida 30 de agosto. Sigue tremendo caos en tanto que por la 21 son tres carriles y por la avenida dos. De manera que el Instituto de Movilidad deberá revisar los tiempos que modificaron. *** La tasa de desempleo en Pereira hay que revisarla porque hay mucho desocupado que se une a un grupo para estacionarse ante la sede de la alcaldía a gritar: ¡Asesino! por cuenta de los dos animalitos de Ukumarí. Otra cosa es que el andén de su sede se haya comido tres administraciones y siga siendo una lacra para nuestra ciudad. Pero lo uno no tiene nada que ver con lo otro. *** Mala herencia le va a dejar el alcalde Maya a su sucesor en tanto que las facturas de Impuesto Predial -que antes eran muy simples y prácticas- las cambiaron por un formato en que prima la publicidad de las obras de ladrillo y cemento llevadas a cabo con nuestros impuestos y mostrar falsos beneficios con letanías ajenas. Al fin y al cabo, estamos en la Capital del Desorden. ¿La solución? Devolver las cosas a su estado inicial … porque esa platica se perdió. *** Este cuento del RUB -invento de la DIAN- va a terminar igual que cuando nos pusieron a correr para registrar los números de celulares porque de lo contrario “las líneas quedarían bloqueadas” El objetivo era acabar con el robo de los mismos; y al final, ni fu ni fa. Los atracadores siguen matando gente por un celular. Pero ahora con el RUB, por fin ¡Se va a acabar la corrupción! estábamos demorados en encontrar esta fórmula mágica. Amanecerá y veremos. *** Mancuso, Jorge 40, alias “Gafas” y otros bandoleros de mierda se han convertido, de un momento a otro, en Ángeles de Paz. “Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra? (Cicerón)

