Para que aprendas del dolor con valentía cada vez que se presente como maestro en tu vida. Deseo que tengas el coraje de ponerte en pie después de cada caída, que sacudas el polvo y limpies tus heridas, que sigas caminando en lugar de preparar la huida.
Te deseo coraje para anhelar la cima y soportar el cansancio que supone la subida, valor para reconocer que la sed solo amerita una pequeña parada, no la renuncia ni la retirada. Deseo que tengas coraje para seguir, aunque te duela, que la emoción por lo que no ves, sea superior al temor por dejar lo que conoces. Coraje para dar cada nuevo paso, para que entiendas que todo en la vida tiene un ciclo que todo tiene su ocaso, que lo que nace muere, que nada es tuyo, nada te pertenece, que todo lo que es chico algún día crece y todo lo que es viejo, perece.
Te deseo coraje para permanecer siendo leal a tus ideas, a tus principios, a tu sentir; gallardía para defender tu forma de vivir. Te deseo coraje para que sigas la marcha, y ahuyentes las voces que te quieren hacer desistir.

