Urge la reforma a la salud

Carlos Andrés Hernández

De nuevo la crisis de salud cobra una nueva vida que nos ha dolido mucho, la muerte de Kevin, un inocente de 7 años, tiene dolido e indignado a los colombianos, pero sin dudas los argumentos del Ministro de salud y del presidente Petro hieren mucho más, culpando a la madre por dejar que su hijo fuera feliz montando en bicicleta, sin ni siquiera cuestionar porque el pequeño Kevin no había recibido sus dosis de medicamento para tratar la hemofilia. Estas declaraciones de los gobernantes son ignorantes e indignantes, que como ya lo he dicho con antelación, el Ministro Jaramillo es un pirómano, que juega con fuego a incendiar la casa y el sistema de salud. A todo lo anterior es importante que para estas previas de elecciones de Congreso, los candidatos y los ciudadanos reconozcamos que indudablemente se debe hacer una reforma estructural a la salud , ya que nos seguimos quejando de las deficiencias en el sistema, reconociendo los avances logrados, pasando del antiguo y obsoleto Seguro Social que terminó en un enorme foco de corrupción al inicio de los años 90s, después con la reforma a la salud, las entidades promotoras han sido grandes artífices de la salud desde hace 30 años, sin embargo grandes grietas e inconformidades se han venido presentando, la falta de control del estado, y la ineficiencia de algunas Eps frente a la atención, manejo de recursos y capacidad de respuesta a los usuarios, han convertido a la salud, más que un derecho, en un negocio; Dicha intermediación transversal donde muchas Eps subcontratan servicios, limitando la atención efectiva a los colombianos; Problemas detectados donde la Supersalud termina siendo estéril a las respuestas requeridas, la convierte en un perro guardián sin dientes. En la intermediación, los privados por naturaleza buscan la maximización de la utilidad, un juego peligroso en el manejo de los recursos, donde las Eps administran los dineros entregados por los colombianos con mucho esfuerzo, adicionando un 10% de administración, sin embargo la insatisfacción es constante. La utilidad de las EPS es apetecible por muchos sectores, sin embargo a muchas no les alcanza para ponerse al día con el pago de los prestadores primarios como clínicas y hospitales, lo peor aún, muchas tienen un deplorable manejo administrativo y financiero como el caso de Salud Coop, Café Salud y Cajanal Eps, que las llevó a la quiebra; Sin embargo no podemos generalizar o estigmatizar a todas. También existen Eps que han tratado de hacer el trabajo bien hecho, con excelente personal humano y eso lo pudimos comprobar en la pandemia del Covid-19. Estamos de acuerdo que existen muchas fallas, que es importante mejorar el modelo de salud, acabando especialmente con la intermediación que se convierte en mal servicio y un gran riesgo de viabilidad administrativa y financiera para las clínicas y hospitales; También estamos de acuerdo que la superintendencia de salud debe ser reformada, con más efectividad. Indudablemente y es triste reconocerlo, en estos cuatro años en medio de una guerra de egos, odios y orgullos el gobierno y los partidos de oposición le quedaron mal a los colombianos, no supieron conjugar una reforma real a la salud que solucione los problemas estructurales en la prestación del servicio. Esperemos que los colombianos escojan buenos congresistas que en verdad se comprometan con el país.

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