¿A cuál secta me paso? (segunda parte)

Lo mismo que sección, sector y segmento, la palabra secta viene del verbo latino secare, que significa separar, cortar, apartar. Ya en la Iglesia primitiva aparecieron grupos que interpretaban las verdades de la fe de manera distinta a la enseñanza de los apóstoles.

A fines del siglo l encontramos a los Docetas: Predicaban que Jesús había tenido sólo un cuerpo aparente. Lo cual equivalía a negar la encarnación, la muerte en la cruz y además la resurrección del Señor.

Enseguida surgieron los Gnósticos, quienes unieron a la revelación cristiana muchos elementos de la filosofía griega y de las religiones orientales. Identificaban el Evangelio con una ciencia reservada únicamente a los letrados.

Por ese mismo tiempo, los Maniqueos enseñaron que existen dos fuerzas poderosas, el Bien y el Mal, que se disputan el gobierno del mundo. Manes, nacido en Persia hacia el 217, contagió a varias Iglesias de su dualismo religioso, cuyos restos perduran en muchas sectas de hoy.

Por su parte Montano, en el siglo II, predicaba que, ante la relajación de muchos cristianos, el Espíritu Santo le había ordenado regresar a la observancia primitiva. Creó entonces comunidades puritanas donde se prohibía el matrimonio, los negocios y toda clase de diversiones. Partía de una comprensión incorrecta del hombre y de un miedo exagerado a la condenación eterna.

En posteriores épocas surgieron otras sectas de gran protagonismo en Europa. Como los Cátaros (Los Puros), muy allegados a los maniqueos. Más tarde se llamaron albigenses por la ciudad francesa de Albi, en la cual se multiplicaron. Y también valdenses, o seguidores de Pedro Valdés.

Después de la reforma protestante, algunos cristianos separados de Roma se dividieron y subdividieron, al antojo de sus líderes, formando ya no Iglesias organizadas sino verdaderas sectas. Las cuales, con ciertas variaciones, en sus costumbres y doctrina, han llegado hasta nosotros.

 

En estos grupos religiosos encontramos casi siempre:

– Individualismo, es decir una teología nacida de individuales intuiciones. O «dictada» personalmente por Dios al jefe del grupo.

– Separacionismo y autonomía. Cada secta se considera la dueña absoluta de la verdad. Por lo tanto, es necesario aislar a sus devotos, para alimentarlos con la religión más pura.

– Expectativa apocalíptica: El final catastrófico del mundo se avecina. Lo cual motiva una teología de miedo, y de amenaza para los que abandonen el grupo o no cumplan a cabalidad sus preceptos.

– Rigorismo en sus normas y en sus prácticas, como garantía de la salvación eterna. Además obediencia ciega sus dirigentes.

– Presencia casi visible del Altísimo entre los miembros del grupo, cuyos efectos son el don de lenguas, curaciones instantáneas (que luego se desbaratan obviamente), desmayos y otros fenómenos extraordinarios.

– Marcado interés por colectar dinero entre los seguidores. Algunos grupos organizan periódicos viajes a Tierra Santa. Esto cohesiona a los adeptos y mejora las finanzas de la secta.

– No escasean tampoco en las sectas patologías sicológicas, que se aumentan día a día, mediante la alienación colectiva promovida conscientemente por sus líderes.

No es fácil clasificar todas las sectas que existen en nuestro medio. Aparecen y desaparecen. Cambian de lugar y de nombre. Mudan sus contenidos doctrinales.

Algunos nombres: Alfa y Omega, Asambleas de Dios, Avivamiento Bíblico, Ciencia Cristiana, Cruzada Estudiantil y Profesional, Ejército de Salvación, Familia del Amor, Hare Krishna, Iglesia Cuadrangular, Iglesia de Jesucristo de Los Santos de los Últimos Días (Mormones), Iglesia Bíblica de Cristo, Iglesia de la Luz, Iglesia Nueva Jerusalén, Iglesia del Reino de Dios, La Sana Doctrina, Maran Athá, Misioneros de Bethesda, Misioneros Brasileros, Nueva Acrópolis, Oración Fuerte del Espíritu Santo, Testigos de Jehová, etc.

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2 COMENTARIOS

  1. Quédese en la secta en donde está,esa que enseña que Jesús el Hijo de Dios le dio las llaves del cielo a Pedro y sus sucesores, que decide nombrar “Santos”, que tiene como negocio vender verlas y misas para rogar por el eterno descanso de las benditas animas del purgatorio, lugar que a propósito se invento la secta que al parecer le patrocina las maravillasque escribe.

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