Con el corazón en la mano

La historia de José Humberto García Morales quien llegó a la ciudad de Dosquebradas justo a tiempo en que se inventara en Estados Unidos  el radio transistor de bolsillo. Aquí el personaje con todo su porte, además de otros temas sociales.

 

Angel Gómez Giraldo

-¿ A qué horas se despierta la trasnochadora y morena Pereira?

La ciudad no se despierta porque nunca duerme.

Hoy martes 21 de febrero a las 2 de la tarde, el día le ha cogido ventaja a la cotidianidad y  es una “loca” que se desnuda  sobre la carrera octava, entre el parque El Lago y la Libertad.

Mientras tanto, yo estoy aquí donde los reporteros de los periódicos El Diario y Q’Hubo viven en ansiedad noticiosa.

Sí, estoy donde la nomenclatura enseña los números 22-75 poniéndole la piel del rostro a la circunstancia que se muestra de buen clima, y lo podemos ver todo.

Y todo es una horda de hombres jóvenes que viven un “viaje” de pegante Bóxer mientras buscan desperdicios de comida   en los recipientes de la  basura.

Parecen fantasmas que resistieron al confinamiento de la pandemia.

“Loquitos” y “loquitas,” zombis que invadieron las calles principales de la ciudad capital de departamento.

Que recuerde, conté ocho imágenes apocalípticas en media hora, tiempo que le puse el pecho a esta realidad de desorden social.

Sobre el andén  de enfrente una adulta mayor yace con la falda recogida a la altura de la cintura y un frasco de  pegante  entre la boca.

Hacía más porque actuaba sin censura.

De cuando en cuando abría los pies levantando la parte inferior del cuerpo para tocarse lo más íntimo guardado debajo de pantalones de buena tela blanca. Mas esto no es nada ya que  gritaba a buen volumen: “ ¿Quieren de lo mío?

Dantesca escena para una dirigencia y una administración municipal que no se averguenzan de tan miserable situación, del desorden y la inseguridad social.

Ojo ciudadanía, en este momento la calle es más peligrosa que cirujano con hipo. “¿Y quién podrá defendernos?”

El despertar

En el momento en que apuntalaba mi cuerpo  con más fuerza sobre la pared, fachada de esta empresa periodística, escuché una voz masculina  con unas “buenas tardes Ángel” en la mano que me ofrecía para el ritual del saludo.

Al mirarle el rostro me vi frente a un hombre triple “A” con buena carga de eneergía. Piel y ojos claros con todos los rasgos etnográficos del paisa antioqueño.

Mejor aún, conservando el cuerpo atlético de la primera juventud.

Y como el traje es la otra piel de la persona, vestía yin azul de buena confección, camisa a cuadros pequeños,  zapatos mocassin y correa color marrón.

En la mano derecha  un reloj  tan grande como el de la torre de la  iglesia, tablero con números romanos.

Al constatar que se traba de José Humberto García  Morales, Edil del Municipio de Dosquebradas, le dije como le dijo Gabo a Shakira: “ Me cuentas tu vida o te la invento”.

Seguidamente lo invité a pasar al interior de la sede  de los dos periódicos.

Lo seguí con las buenas intensiones del anfitrión hasta que nos pusimos cómodos en una de las salas para entrevistas.

¿Oriundo de Dosquebradas mi concejal?

-No señor, vine al mundo  en la población caldense de Aranzazu cuando aún la gente le tenía miedo al diablo.

Señores, este caballero que tengo a mi lado con tan buena energía que siempre está sonriendo, es el hijo de José Hernando García  que nos mira acodado en una ventana del cielo y de María Irene Morales  que permanece aquí en la tierra  como una flor de siempreviva.

Ella <de Arazazu al norte del departamento de Caldas donde las mujeres nacen con corona de reina, y él de Neira en el mismo departamento, localidad que produce los tradicionales “corchos”, un dulce de panela y pata de res.

¿Cómo  llegó el señor García Morales al municipio industrial de Risaralda?

-En  1.952, era apenas un niño de 6 años.

Durante este mismo año se había inventado en Estados Unidos el radio transistor de bolsillo qu se convirtió por muchos años en el amigo fiel del colombiano.

¿Ahora aquí adentro, dígame como le pareció la procesión de habitantes de la calle consumiendo pegante bóxer?

-La miseria humana y el desorden social del que decía Bolívar conduce a la disolución del Estado.

De niño el señor García no la tuvo dulce, pues creció en  la revueltería  de su padre en la antigua plaza de mercado del centro de Pereira hasta que un demonio le metió candela al segundo piso.

Para fortuna suya el estudió le gustó más que los “corchos” de Neira, hizo la primaria y fue por el cartón de bachiller al Colegio Deogracias Cardona que tenía un santo enseñando, el sacerdote Gabriel Osorio que vive con buena jubilación  que logró más con jaculatorias que en Colpensiones.

La academia

A sabiendas de que tenía que pasar por la academia para ser profesional influyente, obtuvo los títulos de arquitecto e ingeniero en la Universidad Santo Tomás, estudios de movilidad y transporte en la Universidad Libre de Pereira pues ya había sido guarda de tránsito. Ingeniería social en la Escuela Superior de Administración Pública. Esap.

Con todo esto pudo ser Secretario de Tránsito y Obras Públicas del Municipio de Dosquebradas.

Quizo ser audaz y  llegó al Concejo por el partido Liberal, también en la ciudad industrial,  y fue su presidente gracias a que habla con el corazón en la mano.

– ¿Como se hizo concejal?

-En el año de 1.992 llegué a la honorable corporación ejerciendo la honestidad, la transparencia, y llevó allí 6 períodos consecutivos.

El  fundador del barrio La Graciela en Dosquebradas será cabildante hasta que Dios quiera y pueda caminar derecho como lo hace ahora.

Subraya que ha permanecido en la curul  trabajando 24 horas al día, con el mismo número de móvil.  Siempre actuando con servicio a la comunidad,  escuchando a la gente y dando la cara.

– Y, ¿qué es la política?

-Es una carrera de largo aliento y no de velocidad. El arte de gobernar.

La bendición

Este hombre tan fácil para la tertulia  y la entrevista tiene claro que Dosquebradas  a registrado en las últimas décadas un super desarrollo urbanístico  debido a un retraso de 11 años en la aprobación del plan de Desarrollo Territorial y a la  tierra barata.

Que Dosquebradas ya no morirá de sed porque tiene más agua con  la que le suministra la planta de Boquerón, obra de Serviciudad y de la municipalidad.

Finalmente, les hago saber que me comuniqué con el sacerdote  Gabriel Osorio y le pregunté si es cierto que fue profesor del Concejal de Dosquebradas,  José Humberto García Morales, y me contestó“Sí, dígale que le envio una bendición.

 

Caballero pulcro y bien puesto es el Concejal del Municipio de Dosquebrdas. 

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