Barro que se convierte en obras

Una de las más importantes fuentes de empleo en el municipio de Belén de Umbría son las nueve ladrilleras de la vereda El Congo y aunque esta industria lleva décadas sigue funcionando como un oficio informal.

 

Esta industria ha buscado tecnificación y algunos de los procesos ya son apoyados por maquinaria para transportar, mezclar y hacer el ladrillo como tal, sin embargo, algunos eslabones de esta cadena productiva siguen siendo muy manuales como el secado y el corte que lo realiza un operario. Los hornos de secado siguen siendo los tradicionales en barro y a medida que los ladrillos se ‘cocinan’ el color de cada uno cambia, de un gris pasa al característico. El adobe, que queda un poco oscuro, debe ser dejado más tiempo, pues indica que a este le faltó calor.

Así quedan los ladrillos ya terminados y listos para la venta. El corte lo realiza de forma precisa un trabajador, quien utiliza una herramienta más bien primaria que consta de un alambre bien templado.

n José Norvey Narváez lleva 30 años como ladrillero y labora en El Congo, realiza su trabajo de forma manual y su producción de adobe macizo es superior a la de otros empleados que utilizan máquinas.

 

 

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
Artículo anterior
Artículo siguiente
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -