Brigitte Bardot, una de las figuras más emblemáticas del cine francés y símbolo indiscutible de la liberación sexual y la cultura popular de las décadas de 1950 y 1960, falleció este domingo a los 91 años, informó la fundación que lleva su nombre a través de sus redes sociales.
El deceso de la actriz y cantante, conocida mundialmente por las siglas BB, ocurrió en su residencia de La Madrague, en Saint-Tropez, en la famosa Costa Azul francesa, según detalló la agencia pública francesa AFP. Hasta el momento, las causas del fallecimiento no han sido reveladas.
Bardot se convirtió en un icono global tras protagonizar películas que marcaron una época, entre las que destacan Y Dios creó a la mujer (1956), La verdad (1960) y El desprecio (1963). Su presencia en la pantalla, su carisma y su estatus de símbolo erótico la catapultaron a la fama internacional, consolidándola como una de las grandes leyendas del cine francés de todos los tiempos. Su partida deja un legado cinematográfico que exploró la sensualidad, la libertad y el cambio cultural en la posguerra europea.
Además de su carrera en el cine, Bardot desarrolló una prolífica trayectoria musical. Su single J’ai t’aime… moi non plus, grabado en 1967 con el controvertido Serge Gainsbourg, sigue siendo una pieza emblemática, conocida tanto por su composición como por los sensuales gemidos que generaron polémica y rubor en su momento.
Activismo y controversias
Tras retirarse de la actuación, Bardot dedicó gran parte de su vida a la defensa de los derechos de los animales. Su activismo en pro de la protección animal la llevó a realizar incursiones internacionales, incluyendo un recordado viaje a Canadá en los años 1970 para denunciar la caza de focas, cuyas imágenes quedaron grabadas en la memoria colectiva.
Sin embargo, su figura también estuvo marcada por la controversia. Bardot fue una voz crítica en debates sociales y políticos, y generó polémica por su cercanía con postulados reaccionarios y xenófobos. Mantuvo cercanía con figuras de la derecha francesa, incluyendo a Jean-Marie Le Pen y su hija Marine Le Pen, actual líder política. Sus declaraciones sobre las relaciones entre hombres y mujeres también atraían críticas de sectores del movimiento feminista, que cuestionaban sus posturas sobre género y sexualidad.
Brigitte Bardot deja un legado complejo y multifacético: artista insigne, símbolo cultural, activista apasionada y figura polémica del siglo XX. Su vida y obra seguirán siendo objeto de análisis, celebración y debate en la historia cultural de Francia y del cine mundial.



