Lo que no sabía del Brazo de Reina: un postre europeo y sabor colombiano
En Colombia, el Brazo de Reina es mucho más que un postre: es un ícono de la repostería nacional que ha endulzado generaciones. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que este delicioso bizcocho enrollado, relleno de arequipe, crema o bocadillo, tiene sus raíces en una tradición europea que llegó al país durante la época colonial.
El origen del Brazo de Reina se remonta al famoso Brazo de Gitano, un postre español que se caracteriza por su forma enrollada y su relleno dulce. Con la llegada de los españoles a América, esta receta cruzó el Atlántico y se adaptó a los ingredientes y gustos locales, principalmente el arequipe.
Un dato curioso es que, aunque el Brazo de Gitano es común en varios países de Latinoamérica, en Colombia adquirió el nombre de Brazo de Reina, posiblemente como una forma de distinguirlo y darle un toque majestuoso. Su popularidad se consolidó a mediados del siglo XX.
Aunque existen diversas teorías sobre su origen. Una de las más difundidas sugiere que fue creado por un monje en el siglo XI, quien habría aprendido la receta en sus viajes por el Medio Oriente y la llevó a España. Se dice que en un principio este postre era llamado “brazo egipciano”, pero con el tiempo el nombre derivó en “brazo de gitano” debido a la asociación con los gitanos que recorrían Europa.
Con la expansión de la gastronomía española, este postre llegó a América Latina, donde adoptó variaciones en el nombre y en sus ingredientes. En países como Chile y México se le conoce como brazo de reina, mientras que en otros conserva el nombre original. Dependiendo de la región, el relleno puede incluir chocolate, frutas, crema de café o incluso combinaciones más innovadoras.
Hoy en día, el brazo de reina es un postre muy apreciado en la repostería tradicional de diversas culturas. Su versatilidad y sencillez lo han convertido en una receta infaltable en celebraciones familiares y pastelerías alrededor del mundo.
Ingredientes
100 g de harina
4 huevos
100 g de azúcar granulada
20 g de mantequilla
1 cucharadita de vainilla
Para el relleno:
200 g de crema para batir
400 g manjar o arequipe
Azúcar flor para adornar
8 cerezas rojas
2 pliegos de papel mantequilla
Preparación
En un bol agregue el azúcar y los huevos y llévelo a baño maría teniendo en cuenta que el agua no hierva fuertemente y que la base del bol no toque la superficie del agua.
Mezcle con una paleta de madera hasta que los granos de azúcar se hayan disuelto completamente.
Luego bata la mezcla con batidor manual o eléctrico hasta llevar el batido a punto de letra.
Incorpore la harina con movimientos envolventes, la mantequilla derretida fría y la vainilla.
Ponga sobre una lata de horno el papel mantequilla previamente enmantequillado y enharinado.
Lleve la lata al horno precalentado a 200°C. durante 5 a 7 minutos, prestándole atención ya que si se pasa de cocción no lo podrá enrollar.
Ponga una hoja de papel mantequilla espolvoreado con azúcar flor sobre una mesa y ponga el bizcocho recién sacado del horno boca abajo y retire el primer papel mantequilla utilizado aprovechando de emparejar y eliminar los bordes mas quemados.
Enrolle de inmediato el bizcocho con la ayuda del papel mantequilla y déjelo enfriar.
Agregue la crema en un bol y bátala.
Ahora desenrolle la masa fría con cuidado. Vuelva a enrollar el bizcocho apretándolo bien. Decore con azúcar y sírvalo frío.
Con qué acompañar
En Colombia, el café trasciende su papel como simple bebida; es un símbolo de identidad nacional. El país se destaca entre los principales productores de café a nivel mundial, con un producto de calidad reconocida internacionalmente.



