La electrónica y las emisoras credas con ridioteatro para show musical en vivo y la diversión de la familia colombiana.
Angel Gómez Giraldo.
Eran como las 4 de la tarde y la Plaza de Bolívar ardiendo,lo que permitía entender que la luz del sol se apagaría después de las 6 y 30 P.M.
Y claro, yo ahí adentro con la boca seca descubró a una pareja sentada sobre una de las duras y calientes bancas del costado de la calle 20 entre carreras 7a. y 8a. a pocos pasos de la Catedral de Nuestra Señora de la Pobreza.
Me llamó la atención el contraste que se podía advertir en ellos.
El hombre no era ningún joven, por el contrario, se trataba de un ancino al que no se le ha caído un pelo para conservarlo todo pero totalmente blanco.
La piel bastante oscura pero con tipología mestiza, nada afro.
En cuanto a la estatura era poca y de cuerpo menudo que segurmente le permitía una agilidad poco normal en el abuelo con apariencia de obrero de la construcción.
La mujer, todo lo contrario, entre los treinta y los cuarenta años, piel blanca, cabellos negros recogidos hacia atrás que le daban luz al rostro bien hecho.
Vestida como todas las de su edad, o sea mostrando más de la cuenta del ombligo hacia arriba.
Otra cosa que me llamó podersoamente la atención de esta mujer fue que con los ojos bien abiertos miraba a las personas que pasaban cerca a ellos, como temiendo un reproche por tener a su lado a un hombre ya habuelo.
Además se advertía en ella cierta resistencia a las caricias, abrazos y besos del anciano, quien por el contrario parecía no importarle lo que los demás pensaran al respecto.
De verdad que nada le importaba al anciano por sus expresiones llenas de morbosidad, ni siquiera la cercanía de la imagen de nuestra Señora de la Pobreza, presente en el interior de la Catedral.
Pero atérrense, a la singular pareja le hacía compñía una niña de unos 4 años que parecía caída del mismo cielo:
Tez blanca, cabellos color castaño, y de unos ojos azules, como azul se veía esa tarde el cielo de Pereira o como si hubiera sido encargada no se saba a qué país.
Era de suponer que el anciano no tenía nada que ver con la niña, ni era el padre biológico.
Entrevista
Tengo que contarles que me atreví a ubicarme frente a ellos haciendo mi tarea voluntaria de un sondeo en la calle para conocer el grado de sintonía que tiene la radio en esta época de cibernética y virtualidad, pues ese día los noticieron anunciaban para el mártes 13 de febrero el Día Mundial de la Radio.
Fue más la fuerza de la curiosidad que la pregunta del sondeo lo que me tuvo por uno minutos cerca al anciano y la muchacha.
Sin embargo me sentí frustrado en mi actividad periodística porque el anciano al escuchar que lo interrogaba me mandó al carjo sin siquiera mirarme:
-No, no, no- me dijo, sin soltar de sus brazos al objeto de sus caricias.
Con el “mimo”.
Pensando en la fuerza erótica que maneja el hombre, pasé al otro costado de la plaza, sobre la calle 19 y me encontré con el “mimo” en plena pausa de su espectáculo y en el oficio de caricaturizar el caminado de quienes atrviezan la plaza.
Asimsmo lo hice para disfrutar de un “tinto” caliente a una temperatura de 30 grados.
De esta manera supe que el “mimo” es a la vez “El “Cuervo”, nombre por cierto no muy artístico, fue el nombre con que se autoapodó.
Al soltarle la pregunta en el sentido de que si gusta escuchar la adio, fue contundente: “No señor, El Cuervo no escucha ni la voz de la conciencia”.
A pesar de todo me hizo saber de buena gana, que es de familia pereirana y un hombre que se pinta para no dar la cara en un país donde no se puede dar papaya.
Y de esta manera volví a sufrir una segunda frustración en el sondeo y entrevista, por lo que pasé a investigar sobre el Día Mundial de la Radio, para el conocimiento de que el 14 de mayo del año 1.889 el ingeniero electrónico y premio Nobel, el italiano, Guillermo Marconi, realizó la histórica primera transmisión de radio.
De otra parte se dice que Colombia tuvo dos inicios con La Voz de Branquilla en 1.929 y en el mismo año nació la HJN que fue la primera emisora pública del país.
En pereira
Más adelante aparece La Voz Amiga, una radiodifusora querida y mencionada con cariño por todos los pereiranos.
Diego Avellaneda Diaz en una crónica que publicó el Diario del Otún en octubre del 2.017, se refiere también a la voz de Pereira donde el locutor de nombre Marió Mejía, complacía con canciones “muertas de amor” a sus oyentes del campo.
El mismo Avellanda da cuenta en su crónica a la que me he refereido, de otra emisora de Pereira, Radio Quirama, cuando la gastronomía de los ricos de aquí era tan pobre que no pasaba del zancocho de gallina o de lengua sudada.
Tiempos quellos en que igualmente los campesinos se referían al radio como “esa cajita de música” ya que nada sabían de la ciencia de la electrónica y la radiodifusión.
Cajita de música que llegó a ser el radiotransitor que no le faltaba al agricultor ni a los recolectores de café.
Es bueno decir que la función esencial de la rdio, según Jean Thévenot es difundir música y noticias.
“Es una lástima que acabaron con el show musical que se llevaba a acabo en los radiotetros con que las emisoras crearon es pacios de diversión par los oyentes y presentación de grupos musicales en vivo”, dice mi tía que acaba de llegar a los 99 años con la memoria intacto y sin dolor de gueso.
Y para rematar, les digo que la joven locutora de La Mega, Andrea Silva, dijo la semana pasado que su hija nació El Día Mundial de la Rdio, pero no reveló el nombre que le puso.




