¡Felices con la actriz!

Así fue el homenaje y reconocimiento a la actriz Magnolia Alvarán en la Fundación Cultural Danzarte de Pereira: Abrazos poesía y cena incluida.

Angel Gómez Giraldo

La actriz fue llegando. Pisando duro. Caminando sobre la alfombra roja, imaginaria.
Serían las 7 de la noche de buen clima. La escoltaban sus dos hijas grandes con expresión gloriosa.
La señora Alvarán avanzaba iluminada. Sonreía cariñosamente combinando con ésta el traje que lucía para la ocasión confeccionado por manos de mago internacional.
Saludos afectuosos, ovaciones de bienvenida para ella.
Entre el público se encontraba un hombre también con formación artística y buena gente: Víctor Hugo Suárez Palacio, secretario de Cultura del gobierno de Pereira, los del teatro y la escena, escritores, poetas y periodistas culturales.
La actriz no era otra distinta a Magnolia Alvarán la cual inició su formación en la Fundación Funcad Teatro durante el año de 1.999, y llegó a la televisión para series, documentales y corto metraje interpretando personajes que se quedaron en la memoria de los televidentes de Telecafé y otros canales regionales.

Gran salón
Sí señores, a las 7 de la noche el gran salón sede de la Fundación Cultural Danzarte resplandecía iluminado por tantas estrellas llegadas de distintos sitios de la ciudad para participar del homenaje y reconocimiento a la actriz, merecidos por sus más de dos décadas (23 años) en escena en Pereira, que la ha querido más que a una hija con esposo rico.
El acto en mención tuvo lugar el día martes 20 del mes de agosto de este año en Danzarte que había realizado con éxito el Festival de Teatro Eje Cafetero, Eje Reteje.
El teatrino, las mesas elegantemente vestidas, ya que la fundación también abre como restaurante para ac tores y actrices de la trasnochadora y morena capital del departamento de Risaralda.
Todo estaba bello puesto que el acto incluía cena para los invitados.

En escena
serían ya las 8 de la noche cuando Magnolia subió al escenario por unas gradas de aplausos.
Emocionada por el homenaje, habló poco pero abrazó mucho con gestos al público que le mostraba solidaridad y le hacía acompañamiento.
El secretario de Cultura, Víctor Hugo Suárez Palacio con traje de sencillez, y Juan Guillermo Quintero, alma buena de Fundarte, la recibieron en nombre de todos sus admiradores.
Lo hicieron con tanto sentimiento que lograron conmover a la actriz.
El mejor momento fue cuando el señor secretario puso en sus manos la resolución de reconocimiento. Aquí la alegría hizo volteretas.
Merardo Aristizábal, actor y poeta quien se encontraba allí con una presencia de ministro de Petro que daba miedo, quiero decir con un elegante sobretodo de paño negro, saltó de la mesa, subió al escenario y entonces produjo una explosión al declamar Sodade, el poema bomba quiebrapatas del poeta. Uno de los mejores que tiene: Para que no entres en mi casa/ he llenado mi jardín de quiebrapatas/ y sembré de estacas el camino, / los techos de francotiradores, / dispuestos a reventarte el corazón y la sangre.
Luego para desinflamar los golpes duros de Sodade, la música de “P’lo que sea” con mujeres bellas, piel de ébano y canto triste del Africa negra.

Angeles
Dos ángeles sirvieron la cena que fue de un solo plato pero con sabor de la más pura ambrosía. Mejor dicho, comida de dioses.
Alumnos de Magnolia, entre ellos John Angel, de igual manera le cantaron sus poemas, y hasta los gatos en los tejados morieron de alegría. Nosotros igualmente.

Final
Magnolia empezó su formación actoral con buenos maestros llegando a la escena con Blanco y Negro, grupo de Alonso Marulanda. Entró a Paradigma la escuela de actuación de Wilmar Ramírez. Exitosa en los medios audiovisuales participó en series para cine y televisión.
Mariposa verde y Pitonisa, entre otras, la mostraron como actriz revelación.

-¿Magnolia, 23 años en la actuación?
-Como dijo Arthur Miller, he permanecido invariablemente al teatro.

-Y, qué es el teatro para usted?
-Le respondo también con palabras del dramaturgo americano, el teatro es una persona en el escenario cara a cara con el público.

-¿El cine?
-otra vida, más la primera sigue siendo para mí el teatro.

¿En el momento?
-Haciendo cine.

Contento
Con el corazón contento después de haber acompañado a la actriz en el homenaje y cenado con ella, salimos a la calle y muchos nos perdimos en esta ciudad que aprendió a ir al teatro y luego al pecadero.
A eso de la media noche, Magnolia fue categórica y contundente:
“Muchachos, cuidado con ponerse a hacer happening por ahí a estas horas”.
Esto es un espectáculo teatral fundamentado en la libre improvisación con participación del público.

 

 

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -