Ingredientes para 4 personas
Garbanzos 500 g
Cebolla grande 0.5 g
Dientes de ajo 3
Tomate 1
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Mejorana
Pimentón dulce
Agua 500 ml
Huevos (hervido duro) 1
Preparación 1 hora
– Para hacer esta receta puede usar garbanzos ya hervidos, pero los podemos usar secos y hervirlos nosotros mismos. En este caso, los ponemos en remojo toda la noche, al día siguiente los escurrimos, ponemos al fuego una olla con agua y cuando hierva echamos los garbanzos.
– Cuando estén tiernos los escurrimos. De los garbanzos escurridos, retiramos medio cucharón y los reservamos. Pelamos la cebolla, los ajos y el tomate y los trituramos por separado. En una cazuela, ponemos un poco de aceite y sofreímos la cebolla, después añadimos el ajo y el tomate y lo dejamos hacer todo junto.
– Añadimos el agua, el trozo de unto y llevamos a ebullición. Cuando hierva, agregamos los garbanzos, salamos y dejamos hervir. Mientras, pelamos el huevo hervido y lo trituramos con el medio cucharón de garbanzos que habíamos reservado, si es necesario podemos añadir un poco de agua de la cazuela.
– Agregamos el huevo a la cazuela, removiendo para que se integre. Incorporamos también un poco de mejorana y de pimentón dulce. Rectificamos de sal. Dejamos hervir unos minutos más, retiramos el trozo de unto y bajamos del fuego.
– Se aconseja servir bien caliente, si están fríos los garbanzos se apelmazan y el sabor no será el mismo.



